Especificaciones y análisis del Citroën C2
Potencia
122CV
Par
143Nm
Consumo
6.9l/100
Emisiones
163g/km
0-100 km/h
8.3s
Vel. Máx.
202km/h
Peso
1159kg
Precio
13,470€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
4 / 3 puertas
193 L
41 L
90 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C2 1.6i 16v VTS · 122 CV (2004-2008)
Descripción general
El Citroën C2 1.6i 16v VTS, lanzado en 2003, es un pequeño deportivo que prometía emociones fuertes en un formato compacto. Con su motor de 122 CV y un peso contenido, se posicionaba como una opción atractiva para quienes buscaban diversión al volante sin grandes pretensiones de espacio o lujo. Su precio de 13.470 € lo hacía accesible para un público joven y entusiasta.
Experiencia de conducción
Conducir el C2 VTS es una experiencia vibrante. Su motor de 1.6 litros y 122 CV, combinado con un peso de apenas 1159 kg, le otorga una agilidad sorprendente. Acelera de 0 a 100 km/h en 8.3 segundos y alcanza una velocidad máxima de 202 km/h, cifras que, para su tamaño, son realmente respetables. La dirección asistida eléctrica y la suspensión firme, con McPherson delante y rueda tirada con elemento torsional detrás, ofrecen un tacto directo y deportivo, invitando a enlazar curvas con confianza. Los frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros garantizan una detención eficaz. Es un coche que te hace sentir la carretera, con una respuesta inmediata a cada insinuación del volante y el acelerador. El sonido del motor, especialmente a altas revoluciones, es un deleite para los amantes de la conducción deportiva.
Diseño y estética
El diseño del Citroën C2 VTS es inconfundiblemente juvenil y dinámico. Sus tres puertas y sus dimensiones compactas (3666 mm de largo, 1659 mm de ancho y 1461 mm de alto) le confieren una imagen ágil y urbana. Los detalles específicos de la versión VTS, como las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 195/45 R16, le otorgan un toque más agresivo y deportivo. Aunque su estética puede polarizar, no cabe duda de que el C2 VTS tiene personalidad propia, destacando entre el tráfico con su silueta compacta y sus líneas atrevidas. El interior, aunque funcional, se centra en la experiencia de conducción, con asientos que ofrecen buen agarre y una instrumentación clara.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el C2 VTS de 2003 se mantiene fiel a la filosofía de la época, priorizando la mecánica sobre la electrónica. Su motor de gasolina de 1587 cc, con 4 cilindros y 16 válvulas, utiliza inyección indirecta y un bloque de hierro con culata de aluminio, una configuración robusta y probada. La transmisión manual de 5 velocidades es precisa y contribuye a la sensación de control. Aunque carece de las sofisticadas ayudas a la conducción actuales, cuenta con dirección asistida eléctrica y frenos ABS, elementos esenciales para la seguridad y el confort de la época. Su consumo combinado de 6.9 l/100km y emisiones de CO2 de 163 g/km lo sitúan en un rango aceptable para su rendimiento.
Competencia
En su segmento y época, el Citroën C2 VTS se enfrentaba a rivales directos como el Renault Clio Sport, el Peugeot 206 GTi o el Ford Fiesta ST. Cada uno con sus propias virtudes, el C2 VTS destacaba por su agilidad, su motor enérgico y su carácter juguetón. Aunque quizás no alcanzaba la sofisticación de algunos de sus competidores, su relación precio-prestaciones y su personalidad única lo convertían en una opción muy a tener en cuenta para quienes buscaban un pequeño deportivo con alma.
Conclusión
El Citroën C2 1.6i 16v VTS es un coche que, a pesar de los años, sigue evocando una sonrisa en quienes lo conducen. Es un pequeño bólido que ofrece una experiencia de conducción pura y emocionante, sin filtros. Su diseño atrevido, su motor enérgico y su agilidad lo convierten en un clásico moderno para los amantes de los 'hot hatch' compactos. Si buscas un coche divertido, con carácter y que te haga sentir cada curva, el C2 VTS es una opción que no te defraudará. Es un coche para disfrutar, para sentir la carretera y para recordar que la diversión al volante no siempre requiere de grandes potencias o tecnologías complejas.




