Especificaciones y análisis del Citroën C2
Potencia
68CV
Par
150Nm
Consumo
4.3l/100
Emisiones
113g/km
0-100 km/h
13.5s
Vel. Máx.
166km/h
Peso
1078kg
Precio
13,135€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
4 / 3 puertas
193 L
41 L
50 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C2 HDi 70 Audace · 68 CV (2007-2008)
Descripción general
El Citroën C2 HDi 70 es la personificación del utilitario urbano ingenioso y económico. Lanzado en una época donde la practicidad y el bajo consumo eran reyes, este pequeño francés se presentó como una solución de movilidad inteligente, con un carácter juvenil y un corazón diésel que prometía kilómetros de ahorro sin sacrificar el estilo.
Experiencia de conducción
Al volante, el C2 HDi 70 se siente ágil y voluntarioso, un auténtico ratón de ciudad. Sus 68 caballos, gestionados por un cambio manual de 5 velocidades, mueven el coche con una soltura sorprendente en el tráfico urbano gracias a su buen par motor a bajas vueltas. No es un deportivo, y su aceleración es modesta, pero su ligereza y dirección eléctrica lo hacen increíblemente fácil y divertido de maniobrar. Es un coche que transmite cercanía y sencillez, invitando a disfrutar de cada trayecto diario.
Diseño y estética
El diseño del C2 es uno de sus puntos más memorables y atrevidos. Rompiendo con la monotonía, Citroën apostó por una carrocería de 3 puertas con una línea de ventanillas trasera ascendente muy característica y, sobre todo, un innovador portón trasero dividido en dos partes. Esta solución no solo le daba una personalidad única, sino que también resultaba muy práctica para cargar objetos en espacios reducidos. Su aspecto compacto y redondeado lo convirtió en un icono de diseño juvenil y funcional.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el C2 HDi 70 Audace se mantiene fiel a su filosofía de sencillez. Su equipamiento se centraba en lo esencial para la época: aire acondicionado, dirección asistida eléctrica y un sistema de audio básico. La instrumentación digital, con un velocímetro central y un cuentarrevoluciones en forma de arco, era un toque de modernidad que le sentaba muy bien al interior, aportando un aire fresco y diferente.
Competencia
En el competitivo segmento de los coches urbanos de mediados de los 2000, el Citroën C2 se enfrentó a duros contrincantes como el Renault Clio, el Peugeot 206 o el Ford Fiesta. Frente a ellos, el C2 jugaba las bazas de un diseño más original, una gran maniobrabilidad y, en esta versión HDi, un consumo de combustible excepcionalmente bajo que lo hacía muy atractivo para el día a día.
Conclusión
El Citroën C2 HDi 70 es más que un simple coche; es un recuerdo entrañable de una época donde la automoción buscaba soluciones ingeniosas y accesibles. Es el compañero perfecto para la ciudad, un vehículo que enamora por su simpatía, su practicidad y su increíble eficiencia. Aunque sus prestaciones son humildes, su carácter y su diseño distintivo lo convierten en una opción inteligente y con mucho encanto.




