Especificaciones y análisis del Citroën C2
Potencia
68CV
Par
150Nm
Consumo
4.1l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
13.5s
Vel. Máx.
166km/h
Peso
996kg
Precio
9,590€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
4 / 3 puertas
193 L
41 L
50 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C2 HDi 70 Furio Sport · 68 CV (2005)
Descripción general
El Citroën C2 HDi 70 Furio Sport es la encarnación del espíritu urbano y juvenil de principios de los 2000. No era solo un coche pequeño, era una declaración de intenciones, un vehículo con una personalidad arrolladora que se atrevía a ser diferente en un segmento muy competido. Su carisma francés y su enfoque en la agilidad lo convirtieron en un icono para una generación que buscaba practicidad con un toque de descaro.
Experiencia de conducción
Conducir este C2 es una experiencia deliciosamente analógica. Sus 68 caballos, extraídos del robusto motor diésel, no buscan romper récords, sino ofrecer una respuesta viva y enérgica desde muy bajas vueltas. Se siente ligero, ágil, casi como un kart, invitándote a serpentear por el tráfico de la ciudad con una sonrisa. El cambio manual de cinco velocidades te conecta directamente con la mecánica, y aunque su aceleración es modesta, la sensación de empuje y su bajo peso lo hacen sentir mucho más vivaz de lo que los números sugieren. Es un coche que te hace sentir el pulso de la ciudad.
Diseño y estética
Visualmente, el C2 fue una bocanada de aire fresco. Su diseño compacto y musculoso, con líneas de ventanillas arqueadas y una mirada atrevida, lo distinguía de inmediato. Pero su rasgo más genial y memorable es el portón trasero dividido en dos partes, una solución tan inteligente como estilosa que facilitaba la carga en espacios reducidos. Por dentro, su sencillez se veía animada por detalles de color y un cuadro de instrumentos digital que le daba un aire futurista y juguetón, creando un ambiente único y personal.
Tecnología y características
En su contexto de 2005, el C2 ofrecía una tecnología centrada en lo esencial. La dirección con asistencia eléctrica era una bendición para las maniobras urbanas, haciéndolo increíblemente fácil de aparcar. El verdadero protagonista tecnológico era su motor 1.4 HDi con inyección por conducto común, una mecánica moderna para la época que lograba consumos ridículamente bajos, de apenas 4.1 litros a los 100 km. Era la prueba de que la eficiencia no estaba reñida con el carácter, aunque carecía de los asistentes de conducción y conectividad que hoy damos por sentados.
Competencia
En su época, el Citroën C2 se enfrentó a gigantes del segmento B como el Peugeot 206, el Renault Clio, el Ford Fiesta o el Opel Corsa. Mientras que muchos de sus competidores apostaban por fórmulas más conservadoras, el C2 jugaba la carta del diseño distintivo y la modularidad interior, con sus asientos traseros individuales y deslizantes. Se dirigía a un público que no solo quería ir del punto A al B, sino que quería hacerlo en un coche con alma y que reflejara su personalidad.
Conclusión
El Citroën C2 HDi 70 es mucho más que un simple utilitario diésel; es un pequeño tesoro lleno de encanto. Representa una época en la que los coches pequeños podían ser audaces, prácticos y divertidos a la vez. Su combinación de un diseño inolvidable, una eficiencia de combustible asombrosa y una agilidad urbana contagiosa lo convierten en una opción nostálgica y brillante. No es el más rápido ni el más espacioso, pero tiene un corazón enorme y la capacidad de convertir cada trayecto diario en una pequeña aventura.




