Especificaciones y análisis del Citroën C2
Potencia
73CV
Par
118Nm
Consumo
5.8l/100
Emisiones
138g/km
0-100 km/h
14.1s
Vel. Máx.
169km/h
Peso
1070kg
Precio
11,045€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
FWD
4 / 3 puertas
193 L
41 L
54 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C2 1.4i SensoDrive VTR · 73 CV (2003-2008)
Descripción general
El Citroën C2 VTR irrumpió en el asfalto como una bocanada de aire fresco y atrevimiento. No era solo un coche urbano, era una declaración de intenciones, un pequeño vehículo con un corazón joven y un espíritu rebelde que buscaba conquistar a quienes veían en la conducción diaria una oportunidad para la diversión y la diferenciación.
Experiencia de conducción
Al volante, el C2 VTR transmite una agilidad endiablada, ideal para serpentear por la jungla urbana. Su chasis se siente vivo y reactivo, invitando a jugar en cada curva. Sin embargo, el motor de 73 caballos, aunque voluntarioso, encuentra su principal desafío en la caja de cambios SensoDrive. Esta transmisión pilotada, con sus pausas y su carácter peculiar, marca la experiencia: o la amas por su originalidad y sus levas en el volante, o te desespera por su lentitud en comparación con un automático moderno. Es una conducción con personalidad, llena de matices y alejada de la monotonía.
Diseño y estética
Visualmente, el C2 es pura audacia francesa. Su carrocería corta y musculosa, la original línea de las ventanillas traseras y, sobre todo, su portón trasero partido en dos, lo convierten en un coche inolvidable y sorprendentemente práctico. El acabado VTR añadía ese toque deportivo que le sentaba de maravilla, con llantas específicas y detalles más agresivos. Por dentro, el ambiente es vibrante y juvenil, con plásticos coloridos y un cuadro de instrumentos digital que en su día se sentía como una ventana al futuro.
Tecnología y características
La gran apuesta tecnológica del C2 VTR fue, sin duda, la transmisión SensoDrive. Ofrecer levas en el volante en un coche de este segmento era una declaración audaz, buscando democratizar sensaciones de coches deportivos. Más allá de eso, contaba con dirección asistida eléctrica y un cuadro digital, elementos que lo situaban como un coche moderno para su época. Carecía de las ayudas a la conducción o la conectividad que hoy damos por sentadas, centrando toda su innovación en la interfaz entre el conductor y la mecánica.
Competencia
En su lucha por el trono de los pequeños con carácter, el C2 VTR se enfrentó a gigantes como el Ford Fiesta, el Peugeot 206, su primo hermano, o el Renault Clio. Mientras sus competidores a menudo ofrecían más espacio o motores más potentes en sus versiones equivalentes, el Citroën jugaba la carta del diseño inconfundible y una experiencia de conducción diferente gracias a su cambio pilotado, atrayendo a un público que valoraba el estilo por encima de todo.
Conclusión
El Citroën C2 1.4 VTR SensoDrive es un coche que se elige con el corazón. Es un icono de diseño de principios de los 2000, un vehículo que prioriza el estilo y la personalidad sobre la perfección funcional. Su conducción es una experiencia única, marcada por una agilidad notable y una transmisión que requiere adaptación. No es el más rápido ni el más refinado, pero su encanto perdura, recordándonos una época en la que los coches pequeños se atrevían a ser diferentes y profundamente carismáticos.




