Especificaciones y análisis del Citroën C2
Potencia
73CV
Par
118Nm
Consumo
5.9l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
14.1s
Vel. Máx.
169km/h
Peso
991kg
Precio
9,865€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
FWD
4 / 3 puertas
193 L
41 L
54 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C2 1.4i SensoDrive SX · 73 CV (2003-2005)
Descripción general
El Citroën C2 irrumpió en 2003 como un soplo de aire fresco y juvenil en el segmento de los urbanos. No era solo un coche; era una declaración de intenciones, un vehículo diseñado para conquistar la ciudad con una personalidad arrolladora y un espíritu desenfadado que lo diferenciaba de todo lo demás.
Experiencia de conducción
Conducir el C2 1.4i es sentir la ciudad a tus pies. Sus 73 caballos, aunque modestos, mueven su ligero chasis con una agilidad sorprendente. El cambio SensoDrive, con sus levas tras el volante, te hace sentir partícipe de una experiencia casi de competición, aunque su funcionamiento en modo automático a veces te recuerda su naturaleza robótica con transiciones marcadas. Es un coche que te invita a serpentear por el tráfico, ágil, directo y con una suspensión que, sin ser deportiva, transmite confianza en cada curva.
Diseño y estética
El diseño del C2 es pura audacia. Rompió moldes con su línea de ventanillas en forma de arco y, sobre todo, con su portón trasero partido en dos, una solución tan práctica como original. Por dentro, el ambiente es vibrante y moderno, con un cuadro de instrumentos digital que parecía sacado del futuro y detalles de color que alegraban el habitáculo. Es un coche pequeño por fuera pero con un carisma inmenso, diseñado para no dejar a nadie indiferente.
Tecnología y características
La gran protagonista tecnológica del C2 era, sin duda, la caja de cambios SensoDrive. Ofrecer un cambio manual pilotado con levas en el volante en un coche de este segmento fue una apuesta valiente de Citroën, acercando una tecnología de gamas superiores al conductor urbano. A esto se sumaba una dirección con asistencia eléctrica muy cómoda para maniobrar y un equipamiento de seguridad correcto para su época, demostrando que un coche pequeño también podía ser innovador.
Competencia
En su época, el C2 se enfrentó a gigantes como el Renault Clio, el Peugeot 206 o el Ford Fiesta. Mientras sus rivales apostaban por fórmulas más conservadoras, el Citroën C2 jugó la carta de la diferenciación extrema. Ofrecía un diseño único, una modularidad interior inteligente y la exclusiva transmisión SensoDrive, argumentos que lo convertían en una alternativa para quienes buscaban algo más que un simple medio de transporte.
Conclusión
El Citroën C2 1.4i SensoDrive es un coche que se recuerda con cariño y nostalgia. Fue una apuesta valiente, un ejercicio de diseño y originalidad que demostró que los coches urbanos podían tener alma y carácter. A pesar de las peculiaridades de su cambio, ofrecía una experiencia de conducción divertida y diferente. Es el coche perfecto para quien valora la personalidad por encima de todo y busca un compañero fiel y con estilo para la jungla de asfalto.




