Especificaciones y análisis del Citroën C2
Potencia
88CV
Par
133Nm
Consumo
5.6l/100
Emisiones
133g/km
0-100 km/h
13s
Vel. Máx.
181km/h
Peso
1088kg
Precio
11,620€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
FWD
4 / 3 puertas
193 L
41 L
65 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C2 1.4i 16v Stop&Start · 88 CV (2008)
Descripción general
El Citroën C2 irrumpió en el asfalto como una bocanada de aire fresco y descaro. No era solo un coche, era una declaración de intenciones urbanita. Esta versión de 2008, con su innovador sistema Stop&Start, se adelantó a su tiempo, prometiendo una conducción más inteligente y eficiente en el corazón de la ciudad, envuelta en una carrocería que rebosaba carisma por los cuatro costados.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del C2 es sentir la ciudad a tus pies. Sus 88 caballos, aunque modestos, se sienten vivos y enérgicos gracias a su ligereza, convirtiendo cada semáforo en una pequeña salida divertida. La caja de cambios automática SensoDrive, con sus pausas características, te pide que te adaptes a su ritmo, pero a cambio te libera del pedal de embrague en el tedioso tráfico. Es un coche ágil, casi juguetón, que se cuela por cualquier hueco y gira en un suspiro, haciendo que aparcar sea un placer y no una condena. Su suspensión es firme, te conecta con el asfalto sin llegar a ser incómoda, transmitiendo una sensación de control y diversión constante.
Diseño y estética
El diseño del C2 es pura emoción y originalidad. Rompió moldes con sus líneas curvas y su mirada atrevida, pero su genialidad reside en detalles como el portón trasero dividido en dos, una solución tan práctica como encantadora que te facilita la vida en espacios reducidos. Por dentro, el velocímetro digital y los toques de color creaban una atmósfera juvenil y moderna que te hacía sonreír. Es un coche con una personalidad arrolladora, de esos que no dejan indiferente y que se recuerdan con cariño.
Tecnología y características
En un segmento donde la tecnología solía brillar por su ausencia, el C2 se atrevió a innovar. El sistema Stop&Start era su gran baza, una tecnología casi de ciencia ficción para un utilitario de 2008, pensada para cuidar el bolsillo y el planeta deteniendo el motor en las paradas. Junto a la transmisión automática pilotada y la dirección con asistencia eléctrica, Citroën demostró que un coche pequeño podía ser también un coche inteligente y avanzado, democratizando comodidades reservadas a segmentos superiores.
Competencia
En la jungla urbana de su época, el C2 se enfrentó a duros competidores como el Renault Twingo, el Fiat Panda o el Ford Ka. Mientras otros apostaban por la sobriedad o la economía pura, el Citroën C2 jugó la carta del diseño, la personalidad y soluciones ingeniosas. Luchó por conquistar a aquellos conductores que no solo buscaban un medio de transporte, sino un compañero de aventuras urbanas que reflejara su propio estilo.
Conclusión
El Citroën C2 es mucho más que un simple coche pequeño; es un icono de la audacia y la creatividad. Fue una apuesta valiente por un coche urbano diferente, lleno de soluciones inteligentes y con un alma que enamoraba. A pesar de sus peculiaridades, como la caja SensoDrive, dejó una huella imborrable como un vehículo perfecto para quien valora el estilo y la practicidad por encima de todo. Un pequeño gran coche que demostró que la diversión y la funcionalidad podían ir de la mano.




