Especificaciones y análisis del Citroën C2
Potencia
73CV
Par
118Nm
Consumo
6l/100
Emisiones
143g/km
0-100 km/h
12.3s
Vel. Máx.
169km/h
Peso
1065kg
Precio
10,220€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
4 / 3 puertas
193 L
41 L
54 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C2 1.4i SX · 73 CV (2003-2006)
Descripción general
El Citroën C2 irrumpió en 2003 como un soplo de aire fresco en el asfalto urbano. No era solo un coche; era una declaración de intenciones, un pequeño vehículo lleno de carisma y descaro, diseñado para conquistar la ciudad con una sonrisa y un espíritu juvenil que todavía hoy se siente en cada curva.
Experiencia de conducción
Conducir el C2 1.4i es una experiencia auténtica y directa. Sus 73 caballos no buscan romper récords, sino entregar una agilidad vibrante en el tráfico. Se siente ligero, casi juguetón, gracias a su bajo peso y una dirección eléctrica que lo hace increíblemente fácil de maniobrar. El cambio manual de 5 velocidades te conecta con la mecánica de una forma que los coches modernos han olvidado, ofreciendo una conducción sencilla pero gratificante.
Diseño y estética
Su diseño es pura audacia francesa. Con una silueta compacta y unas líneas atrevidas, como el corte de sus ventanillas traseras, el C2 se desmarcaba de la monotonía. El portón trasero dividido en dos partes no solo era un rasgo de estilo único, sino también una solución ingeniosa y práctica. Por dentro, su ambiente colorido y funcional te acogía con una simpatía que te hacía sentir que tu coche tenía personalidad propia.
Tecnología y características
En su corazón late una tecnología sencilla y probada, un motor de gasolina de 1.4 litros robusto y fiable. No encontrarás pantallas táctiles ni complejos asistentes, sino la esencia de la automoción: una mecánica honesta y fácil de mantener. La dirección con asistencia eléctrica fue un guiño a la modernidad en su segmento, priorizando el confort en la jungla urbana por encima de todo.
Competencia
En su época, el C2 se enfrentó a gigantes como el Renault Clio, el Peugeot 206 o el Ford Fiesta. Mientras sus rivales apostaban por la sobriedad o la deportividad, el Citroën jugó la carta de la originalidad y la practicidad inteligente. Se ganó su lugar no por ser el más rápido o el más grande, sino por ser el más ingenioso y diferente, un coche con un alma única.
Conclusión
El Citroën C2 es más que un simple utilitario; es un recuerdo rodante de una época más sencilla y optimista. Un compañero fiel para la ciudad, económico de mantener y con un encanto que perdura. Es el coche perfecto para quien busca movilidad sin complicaciones, pero con un toque de alegría y carácter que dibuja una sonrisa en cada trayecto.




