Especificaciones y análisis del Citroën C2
Potencia
109CV
Par
147Nm
Consumo
6.3l/100
Emisiones
151g/km
0-100 km/h
11.7s
Vel. Máx.
195km/h
Peso
1146kg
Precio
14,005€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
FWD
4 / 3 puertas
193 L
41 L
80 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C2 1.6i 16v SensoDrive VTR Plus · 109 CV (2005-2008)
Descripción general
El Citroën C2 VTR no es solo un coche urbano; es una declaración de intenciones. Nacido en una época de diseños atrevidos, este pequeño francés llegó para conquistar corazones con su espíritu rebelde y su promesa de diversión en un frasco pequeño. Es un coche que te elige tanto como tú a él, un compañero de aventuras urbanas con un carácter inolvidable.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del C2 VTR es redescubrir el placer de conducir. Sus 109 caballos se sienten vivos y enérgicos, empujando con ganas gracias a un peso contenido. La suspensión, más firme en esta versión, te conecta directamente con el asfalto, transmitiendo cada curva con una agilidad sorprendente. El cambio SensoDrive, con sus levas tras el volante, te invita a jugar, aunque su naturaleza robotizada requiere acostumbrarse a sus pausas. No es el más rápido, pero cada trayecto se convierte en una experiencia llena de sensaciones puras y mecánicas.
Diseño y estética
Su diseño es pura audacia Citroën. Compacto, musculoso y con una mirada desafiante, el C2 no deja indiferente. La característica más memorable es su portón trasero dividido en dos partes, una solución tan práctica como original que le otorga una personalidad única. El interior, aunque sencillo, está lleno de detalles coloridos y formas redondeadas que crean un ambiente alegre y juvenil. Es un coche que sonríe y te hace sonreír.
Tecnología y características
En su corazón tecnológico late el cambio SensoDrive. Para su época, ofrecer un cambio manual robotizado con levas en el volante en un coche de este segmento era toda una proeza. Permitía una conducción secuencial que evocaba a coches de gamas superiores, aportando un toque deportivo y diferenciador. Más allá de esto, contaba con dirección asistida eléctrica y los elementos de seguridad esperados, pero era esa transmisión la que definía su alma tecnológica y su propuesta única.
Competencia
En el animado segmento de los utilitarios, el C2 VTR se enfrentó a gigantes como el Peugeot 206, el Renault Clio o el Ford Fiesta. Mientras sus rivales apostaban por la sobriedad o un enfoque más generalista, el Citroën jugaba la carta de la originalidad y el descaro. Su diseño distintivo y la experiencia del cambio SensoDrive lo posicionaban como una alternativa para aquellos que buscaban algo más que simple transporte.
Conclusión
El Citroën C2 VTR es un coche que se compra con el corazón. Es imperfecto, especialmente en la respuesta de su cambio, pero esas imperfecciones son parte de su encanto. Es un pequeño deportivo a la antigua usanza, ágil, divertido y con una estética que sigue girando cabezas. Hoy en día, representa una magnífica oportunidad de tener un coche con una personalidad arrolladora, un futuro clásico popular que te regalará sonrisas en cada kilómetro.




