Citroën C2 HDi 110 FAP VTS · 109 CV (2008-2009)

2008
Gasóleo
FWD
Manual 5v
Citroën C2 - Vista 1
Citroën C2 - Vista 2
Citroën C2 - Vista 3
Citroën C2 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Citroën C2

Potencia

109CV

Par

240Nm

Consumo

4.4l/100

Emisiones

119g/km

0-100 km/h

9.4s

Vel. Máx.

193km/h

Peso

1197kg

Precio

13,100

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

4 / 3 puertas

Maletero

193 L

Depósito

41 L

Potencia

80 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima109 CV / 80 kW
Par máximo240 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito41 L
Maletero193 L

Análisis detallado del Citroën C2 HDi 110 FAP VTS · 109 CV (2008-2009)

Descripción general

El Citroën C2 HDi 110 FAP VTS es una pequeña joya incomprendida, un coche que rompió moldes en 2008. Combina la estética y el chasis deportivo de la aclamada versión VTS con un corazón diésel, creando una propuesta única: la de un pequeño deportivo para el día a día, capaz de regalar sonrisas sin castigar el bolsillo. Es la rebeldía hecha coche, un urbano con alma de atleta y conciencia de ahorrador.

Experiencia de conducción

Conducir este C2 es sentir una dualidad maravillosa. El motor HDi de 109 CV, gracias a sus generosos 240 Nm de par desde muy bajas vueltas, empuja con una contundencia que sorprende en un coche tan pequeño y ligero. Se siente vivo, ágil y con una capacidad de recuperación que te pega al asiento en marchas cortas. Su chasis, herencia directa del VTS de gasolina, es firme y comunicativo. En carreteras de curvas se convierte en un juguete adictivo, entrando en los giros con precisión y una estabilidad que inspira confianza. Es un coche que te pide jugar, que te invita a sentir la carretera, pero que a la vez te permite viajar con consumos ridículamente bajos.

Diseño y estética

Su diseño es pura personalidad. Compacto, musculoso y con detalles que lo hacen inconfundible, como su original portón trasero partido en dos hojas. La versión VTS acentúa su carácter con paragolpes más agresivos, un discreto alerón y unas llantas de 16 pulgadas que llenan los pasos de rueda. Por dentro, la simplicidad del C2 se viste de gala con asientos deportivos que abrazan el cuerpo y un ambiente que respira deportividad. No es un coche que pase desapercibido; es una declaración de intenciones en formato de bolsillo.

Tecnología y características

Para su época, el C2 VTS HDi estaba bien dotado, especialmente en su mecánica. El motor 1.6 HDi con inyección por conducto común, turbo de geometría variable y filtro de partículas (FAP) era una pieza de ingeniería moderna, buscando el equilibrio perfecto entre rendimiento y ecología. Contaba con dirección asistida eléctrica, frenos de disco en las cuatro ruedas y un cuadro de instrumentos digital que le daba un toque futurista. Aunque su equipamiento de confort era sencillo, su tecnología estaba enfocada en lo que realmente importaba: la experiencia de conducción y la eficiencia.

Competencia

En su momento, este pequeño diésel deportivo se enfrentó a rivales de altura que compartían su filosofía. Coches como el SEAT Ibiza FR TDI, el Ford Fiesta S TDCi o su primo hermano, el Peugeot 207 HDi, ofrecían conceptos similares de agilidad, prestaciones y bajo consumo. Cada uno con su propio carácter, pero todos luchando por conquistar el corazón de aquellos conductores jóvenes que buscaban un coche divertido, con imagen potente y que no les obligara a visitar la gasolinera cada dos por tres.

Conclusión

El Citroën C2 VTS HDi es mucho más que un simple utilitario. Es un coche con un alma especial, un pequeño GTI diésel que supo combinar dos mundos aparentemente opuestos. Es la elección perfecta para quien valora las sensaciones al volante pero necesita la lógica y la economía de un motor diésel. Un coche carismático, divertido y sorprendentemente práctico que, aún hoy, sigue siendo una opción fantástica para sentir la emoción de conducir a diario.