Especificaciones y análisis del Citroën C3
Potencia
90CV
Par
215Nm
Consumo
4.4l/100
Emisiones
118g/km
0-100 km/h
10.8s
Vel. Máx.
180km/h
Peso
1179kg
Precio
13,585€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
305 L
47 L
66 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C3 HDi 92 Audace · 90 CV (2008)
Descripción general
El Citroën C3 de 2006 es más que un coche; es un compañero de vida con una personalidad arrolladora. Nacido para conquistar la ciudad con su simpatía y practicidad, este pequeño francés se ganó el corazón de miles de conductores que buscaban un vehículo económico, cómodo y con un toque de originalidad inconfundible.
Experiencia de conducción
Al volante, el motor HDi de 90 caballos se siente lleno de vida y sorprendentemente enérgico gracias a su buen par motor desde bajas vueltas. No busca récords de velocidad, sino ofrecer una conducción suave, relajada y sumamente eficiente. Su suspensión filtra las imperfecciones del asfalto con una maestría que te hace sentir en una burbuja de confort, convirtiendo cada trayecto urbano en un paseo placentero.
Diseño y estética
Su diseño es pura emoción. Con esa forma redondeada y amigable, casi como un huevo, el C3 rompió moldes y se alejó de las líneas agresivas. La alta línea del techo y sus grandes superficies acristaladas no solo le dan un aspecto único, sino que inundan el interior de luz y crean una sensación de espacio y libertad que pocos coches de su tamaño podían ofrecer.
Tecnología y características
En su corazón tecnológico latía la eficiencia del motor diésel HDi con inyección por conducto común, un referente de su época por su bajo consumo y buen rendimiento. Aunque su equipamiento era sencillo para los estándares actuales, ofrecía lo esencial para un viaje confortable, como la dirección asistida eléctrica que lo hacía increíblemente manejable en maniobras de aparcamiento.
Competencia
En un mercado muy competido, el C3 se enfrentó con valentía a gigantes como el Renault Clio, el Peugeot 207, el Ford Fiesta y el SEAT Ibiza. Mientras otros apostaban por la deportividad o la sobriedad, el Citroën jugó la carta del confort y el diseño distintivo, encontrando su propio espacio y su público fiel.
Conclusión
El Citroën C3 HDi 92 es la elección del corazón y la razón. Un coche que te saca una sonrisa por su diseño y te cuida el bolsillo con su consumo ridículo. Es un refugio de comodidad en el ajetreo diario, un amigo fiel que demuestra que no hace falta ser grande ni potente para dejar una huella imborrable en el asfalto y en la memoria.
