Especificaciones y análisis del Citroën C3
Potencia
73CV
Par
118Nm
Consumo
6l/100
Emisiones
139g/km
0-100 km/h
14.2s
Vel. Máx.
163km/h
Peso
1105kg
Precio
13,670€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
300 L
50 L
54 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C3 Collection 1.4i · 73 CV (2012)
Descripción general
El Citroën C3 de 2010 es más que un simple utilitario; es una declaración de intenciones. En su versión Collection de 2012, este coche encapsula el espíritu francés de confort y diseño audaz, ofreciendo una experiencia de conducción que prioriza el bienestar y la luminosidad por encima de todo.
Experiencia de conducción
Al volante, el C3 te envuelve en una burbuja de tranquilidad. Su motor de 73 CV no busca récords, sino ofrecer una entrega suave y progresiva, perfecta para el ritmo de la ciudad. La suspensión filtra las imperfecciones con una maestría que te hace olvidar el asfalto, mientras que la dirección eléctrica lo convierte en un coche increíblemente fácil y agradable de maniobrar. Es un coche que no te pide correr, sino disfrutar del viaje.
Diseño y estética
Su diseño es pura simpatía y originalidad. Las formas redondeadas y amables huyen de la agresividad, pero su rasgo más sobrecogedor es el parabrisas panorámico Zénith. Esta cúpula de cristal inunda el habitáculo de luz y crea una sensación de espacio y libertad sin igual en su segmento. Por dentro, las curvas continúan, con un salpicadero funcional que te acoge con calidez.
Tecnología y características
La tecnología del C3 se centra en hacer la vida más fácil, sin alardes innecesarios. En esta época, su equipamiento se basaba en la funcionalidad, con elementos como la dirección asistida eléctrica y un sistema de audio competente. La verdadera innovación no estaba en las pantallas, sino en el concepto de confort y visibilidad que su propio diseño y chasis proponían.
Competencia
En un mercado competido con gigantes como el Ford Fiesta, el Renault Clio o el Volkswagen Polo, el Citroën C3 jugaba una carta diferente. Mientras sus rivales apostaban por el dinamismo o una sobriedad casi premium, el C3 se erigía como el refugio del confort, el campeón de la luminosidad y la opción para quien busca un coche con un alma y una personalidad inconfundibles.
Conclusión
El Citroën C3 Collection no es un coche que se elige con la cabeza, sino con el corazón. Es la compra perfecta para quien valora la comodidad por encima de la velocidad y el diseño con carácter por encima de la discreción. Un compañero fiel y luminoso para la rutina diaria que consigue hacer de cada trayecto una pequeña escapada sensorial.
