Citroën C4 Aircross HDi 150 4WD Exclusive · 150 CV (2012)

2012
Gasóleo
AWD
Manual 6v
Citroën C4 Aircross - Vista 1
Citroën C4 Aircross - Vista 2
Citroën C4 Aircross - Vista 3
Citroën C4 Aircross - Vista 4

Especificaciones y análisis del Citroën C4 Aircross

Potencia

150CV

Par

300Nm

Consumo

5.6l/100

Emisiones

147g/km

0-100 km/h

11.5s

Vel. Máx.

198km/h

Peso

1570kg

Precio

32,000

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

416 L

Depósito

60 L

Potencia

110 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima150 CV / 110 kW
Par máximo300 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero416 L

Análisis detallado del Citroën C4 Aircross HDi 150 4WD Exclusive · 150 CV (2012)

Descripción general

El Citroën C4 Aircross de 2012 es mucho más que un SUV; es una declaración de intenciones. Nacido de una colaboración estratégica, este vehículo fusiona la robustez de la ingeniería japonesa con el inconfundible y audaz diseño francés. Con su potente motor diésel de 150 CV y su tracción total 4WD, se presenta como un compañero de viaje versátil, listo para conquistar tanto la jungla de asfalto como los caminos menos transitados, envolviéndote en un aura de aventura y distinción.

Experiencia de conducción

Al volante, el C4 Aircross transmite una sensación de poder y control. El motor diésel de 1.8 litros empuja con decisión desde bajas revoluciones gracias a sus 300 Nm de par, ofreciendo una respuesta contundente y segura en adelantamientos. La caja de cambios manual de seis velocidades es precisa y te conecta con la conducción, mientras que la suspensión, firme pero cómoda, filtra las irregularidades del terreno sin titubear. La tracción total seleccionable inspira una confianza inmensa, permitiéndote sentir cómo el coche se aferra al asfalto en curvas o busca agarre en superficies resbaladizas. Es una experiencia que equilibra la comodidad de una berlina con la capacidad de un auténtico todocamino.

Diseño y estética

Visualmente, el C4 Aircross es una obra de arte sobre ruedas que se desmarca con orgullo de sus parientes técnicos. Su frontal, dominado por los chevrones de Citroën integrados en una parrilla imponente, y sus líneas fluidas y musculosas le otorgan una personalidad única y carismática. Las llantas de 18 pulgadas y los detalles cromados realzan su elegancia, mientras que su silueta elevada evoca un espíritu aventurero. Por dentro, el espacio es generoso y acogedor, un refugio bien construido donde la funcionalidad y el confort se dan la mano para hacer de cada viaje un placer.

Tecnología y características

Para su época, el C4 Aircross estaba a la vanguardia en tecnología mecánica. El corazón del vehículo es su motor diésel con inyección directa, turbo de geometría variable y sistema Stop & Start, buscando un equilibrio entre rendimiento y eficiencia. Sin embargo, la joya de la corona es su sistema de tracción total seleccionable, que permite al conductor elegir entre tracción delantera para el día a día, tracción total automática para condiciones adversas o un modo de bloqueo para situaciones complicadas. Esto, combinado con una dirección asistida eléctrica y un chasis bien puesto a punto, demuestra un enfoque tecnológico centrado en la seguridad y la versatilidad de conducción.

Competencia

En un mercado competido, el C4 Aircross se enfrentó a gigantes como el Nissan Qashqai, el Ford Kuga o el Volkswagen Tiguan. Su rival más directo era su hermano de plataforma, el Mitsubishi ASX, del cual se distinguía por un diseño radicalmente diferente y un enfoque más centrado en el confort y el estilo. Frente a ellos, el Citroën no jugaba la carta de ser el más espacioso o el más deportivo, sino la de ser el más original y con más personalidad, una alternativa para quienes buscaban un SUV que no solo fuera práctico, sino también una expresión de su propio estilo.

Conclusión

El Citroën C4 Aircross HDi 150 4WD es un vehículo con alma. Representa una simbiosis perfecta entre la fiabilidad mecánica japonesa y el diseño emocional francés. Es la elección ideal para el conductor que valora la estética tanto como la funcionalidad, ofreciendo un coche capaz, seguro y económico en su consumo. Más que un simple medio de transporte, es un compañero fiel para las aventuras cotidianas y las escapadas de fin de semana, un coche que, incluso años después, sigue girando cabezas y despertando emociones.