Citroën C4 Cactus PureTech 82 S&S ETG Limited Edition · 82 CV (2016)

2014
Gasolina
FWD
Automático 5v
Citroën C4 Cactus - Vista 1
Citroën C4 Cactus - Vista 2
Citroën C4 Cactus - Vista 3
Citroën C4 Cactus - Vista 4

Especificaciones y análisis del Citroën C4 Cactus

Potencia

82CV

Par

118Nm

Consumo

4.3l/100

Emisiones

100g/km

0-100 km/h

15s

Vel. Máx.

173km/h

Peso

1050kg

Precio

20,850

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

348 L

Depósito

50 L

Potencia

60 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima82 CV / 60 kW
Par máximo118 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito50 L
Maletero348 L

Análisis detallado del Citroën C4 Cactus PureTech 82 S&S ETG Limited Edition · 82 CV (2016)

Descripción general

El Citroën C4 Cactus de 2014 no fue solo un coche; fue una declaración de intenciones, una bocanada de aire fresco en un mercado saturado de diseños predecibles. Nació para ser diferente, para priorizar el bienestar y la sencillez por encima de la potencia bruta o el lujo ostentoso. Conducirlo es abrazar una filosofía donde lo importante es el viaje y la comodidad, no la velocidad a la que llegas a tu destino.

Experiencia de conducción

Al volante, el C4 Cactus te pide calma. Su motor PureTech de 82 caballos, aunque eficiente, no está hecho para prisas, como demuestra su aceleración de 15 segundos hasta los 100 km/h. La verdadera protagonista de las sensaciones es la caja de cambios pilotada ETG, una transmisión que exige paciencia y anticipación por su lentitud entre marchas. Sin embargo, si te adaptas a su ritmo, descubres un coche sumamente confortable, con una suspensión que parece flotar sobre el asfalto y un silencio de marcha que invita a la relajación. Es una experiencia de conducción casi zen, centrada en la suavidad y el bajo consumo.

Diseño y estética

El diseño es su alma y su rasgo más inolvidable. Los famosos Airbumps laterales no son un mero adorno, son un escudo funcional y valiente contra los pequeños golpes del día a día. Rompió moldes con sus faros divididos y una silueta que fusiona lo mejor de un compacto y un SUV. Por dentro, la revolución continúa con un salpicadero minimalista dominado por dos pantallas, asientos delanteros que evocan un sofá y soluciones ingeniosas como el airbag del pasajero en el techo para liberar espacio. Es un coche que amas u odias, pero que jamás te deja indiferente.

Tecnología y características

En 2014, su apuesta por una pantalla táctil central para controlar casi todas las funciones del vehículo fue audaz y moderna. Centralizaba la climatización, el sistema multimedia y los ajustes del coche en un solo lugar, limpiando el salpicadero de botones. El motor de tres cilindros con sistema Stop & Start era un ejemplo de eficiencia. Sin embargo, la tecnología más controvertida fue su cambio ETG, un intento de automatización que no logró la finura de una caja automática convencional. Las ventanillas traseras de tipo compás, en lugar de descendentes, son un recordatorio de su enfoque en la simplicidad y la reducción de peso.

Competencia

El C4 Cactus jugó en una liga propia, creando un nicho que pocos se atrevieron a explorar. Se enfrentó a los primeros SUV urbanos como el Nissan Juke, con quien compartía un espíritu de diseño atrevido, o el Renault Captur y el Peugeot 2008, que ofrecían una conducción más tradicional y acabados más convencionales. Ninguno de sus rivales, sin embargo, pudo igualar su combinación única de confort, ligereza y una personalidad tan arrolladora y honesta.

Conclusión

El Citroën C4 Cactus es un coche para el corazón, una elección para quien valora la originalidad y el confort por encima de todo. Es una obra de diseño brillante y funcional que te hace sonreír. Su mayor pecado es una caja de cambios pilotada que no está a la altura del resto del conjunto y puede frustrar a quien busque una respuesta dinámica. A pesar de ello, es un coche memorable, valiente y con un carácter que lo convierte, sin duda, en un futuro clásico.