Citroën C4 Cactus PureTech 110 S&S Feel Edition · 110 CV (2015-2017)

2014
Gasolina
FWD
Manual 5v
Citroën C4 Cactus - Vista 1
Citroën C4 Cactus - Vista 2
Citroën C4 Cactus - Vista 3
Citroën C4 Cactus - Vista 4

Especificaciones y análisis del Citroën C4 Cactus

Potencia

110CV

Par

205Nm

Consumo

4.7l/100

Emisiones

100g/km

0-100 km/h

9.3s

Vel. Máx.

188km/h

Peso

1095kg

Precio

17,080

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

348 L

Depósito

50 L

Potencia

81 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima110 CV / 81 kW
Par máximo205 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito50 L
Maletero348 L

Análisis detallado del Citroën C4 Cactus PureTech 110 S&S Feel Edition · 110 CV (2015-2017)

Descripción general

El Citroën C4 Cactus de 2014 irrumpió en el mercado como una bocanada de aire fresco, un vehículo que se atrevió a romper con lo establecido. No era simplemente un coche más, sino una declaración de intenciones que priorizaba la originalidad, el confort y la sencillez. Esta versión, equipada con el enérgico motor PureTech de 110 caballos, representa un equilibrio casi perfecto entre la funcionalidad para el día a día y un toque de audacia que enamora.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del C4 Cactus es sumergirse en una experiencia de confort absoluto. Su suspensión, diseñada para flotar sobre el asfalto, filtra las irregularidades con una suavidad que invita a una conducción relajada. El motor PureTech de 110 CV, gracias a su turbo y un par de 205 Nm desde muy bajas vueltas, mueve el conjunto con una agilidad sorprendente. Se siente ligero, vivaz y siempre dispuesto, convirtiendo la ciudad en su hábitat natural y ofreciendo solvencia en carretera. No busca la deportividad, sino el placer de viajar sin estrés, disfrutando del trayecto con una serenidad que pocos coches de su categoría logran transmitir.

Diseño y estética

Aquí es donde el C4 Cactus se convierte en una obra de arte funcional y polarizante. Su diseño es su alma. Los famosos 'Airbumps' laterales no son un mero adorno, sino una solución genial para proteger la carrocería de los pequeños golpes cotidianos. La firma lumínica, con sus faros divididos, y una silueta limpia y sin aristas superfluas, le otorgan una personalidad inconfundible. Por dentro, la filosofía de la simplicidad alcanza su máxima expresión con un salpicadero minimalista dominado por dos pantallas digitales. Es un diseño que se ama o se odia, pero que jamás pasa desapercibido y que ha dejado una huella imborrable.

Tecnología y características

Para su época, el C4 Cactus apostó por una tecnología centrada en la simplificación. La pantalla táctil central de 7 pulgadas aglutinaba casi todas las funciones del vehículo, desde la climatización hasta el sistema multimedia. Esta decisión, aunque limpia el salpicadero de botones, puede restar algo de inmediatez en el uso durante la conducción. A nivel de motorización, el bloque PureTech con inyección directa, turbo y sistema Stop & Start era una pieza de ingeniería moderna y eficiente, clave en su bajo consumo y su respuesta enérgica. Cumplía con lo esencial, pero sin alardes en asistentes a la conducción avanzados.

Competencia

El C4 Cactus se enfrentó a titanes del segmento B-SUV como el Renault Captur, el Peugeot 2008 y el Nissan Juke. Mientras el Captur jugaba la carta de la personalización y un interior más convencional, y el 2008 ofrecía un enfoque más sobrio y una experiencia de conducción 'i-Cockpit', el Cactus se desmarcaba por completo. Su principal rival en originalidad era el Juke, pero el Citroën ofrecía una propuesta radicalmente diferente, centrada en la ligereza, el espacio y un confort de marcha superior. Su batalla no era ser el mejor en todo, sino ser único en su especie.

Conclusión

El Citroën C4 Cactus PureTech 110 es un coche con un corazón enorme y una personalidad arrolladora. Es la elección perfecta para quien valora el diseño inteligente, el confort por encima de todo y no teme ser diferente. Su agilidad, su bajo consumo y su conducción placentera lo convierten en un compañero ideal que te saca una sonrisa en el día a día. Es un recordatorio de que un coche no solo te lleva a sitios, sino que también puede hacerte sentir bien por el camino. Una joya de la automoción moderna.