Citroën C4 Cactus PureTech 110 S&S Shine · 110 CV (2014-2015)

2014
Gasolina
FWD
Manual 5v
Citroën C4 Cactus - Vista 1
Citroën C4 Cactus - Vista 2
Citroën C4 Cactus - Vista 3
Citroën C4 Cactus - Vista 4

Especificaciones y análisis del Citroën C4 Cactus

Potencia

110CV

Par

205Nm

Consumo

4.7l/100

Emisiones

107g/km

0-100 km/h

9.3s

Vel. Máx.

188km/h

Peso

1095kg

Precio

21,000

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

348 L

Depósito

50 L

Potencia

81 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima110 CV / 81 kW
Par máximo205 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito50 L
Maletero348 L

Análisis detallado del Citroën C4 Cactus PureTech 110 S&S Shine · 110 CV (2014-2015)

Descripción general

El Citroën C4 Cactus de 2014 no fue solo un coche, fue una audaz declaración de intenciones. En un mundo automovilístico que tendía a la homogeneidad, Citroën se atrevió a romper el molde, recuperando su esencia de originalidad, confort y soluciones ingeniosas. Es un vehículo que genera emociones fuertes, que no busca el consenso sino la conexión con aquellos que ven en la conducción algo más que un simple desplazamiento.

Experiencia de conducción

Al volante, el C4 Cactus PureTech 110 te envuelve en una atmósfera de serenidad y ligereza. Su bajo peso, combinado con la enérgica respuesta del motor de 110 CV, lo convierte en un coche sorprendentemente ágil y vivaz. Se siente feliz en la ciudad y solvente en carretera, todo ello con una sed de combustible mínima. La suspensión, enfocada en un confort sublime, filtra las imperfecciones del asfalto con una suavidad que te hace olvidar el estrés. No es un coche para buscar límites deportivos, sino para redescubrir el placer de un viaje tranquilo y placentero.

Diseño y estética

Aquí es donde el C4 Cactus se convierte en un icono. Su diseño es una oda a la funcionalidad creativa, con los famosos 'Airbumps' como protagonistas. Más que un adorno, son un escudo protector que le da una personalidad arrolladora. El frontal con sus ópticas divididas, el interior minimalista con asientos que evocan un sofá y la ausencia de elementos superfluos crean un espacio único y acogedor. Es un diseño que no envejece, porque nunca pretendió seguir la moda, sino crear la suya propia.

Tecnología y características

La tecnología del C4 Cactus se centra en la simplificación inteligente. La gran pantalla táctil centraliza casi todas las funciones del vehículo, limpiando el salpicadero de botones y creando una sensación de modernidad y espacio. Innovaciones como el sistema 'Magic Wash' demuestran un ingenio enfocado en la eficiencia. Sin embargo, esta apuesta por el minimalismo también trajo consigo decisiones controvertidas, como las ventanillas traseras de apertura tipo compás o la ausencia de un cuentarrevoluciones tradicional, detalles que subrayan su carácter único y su enfoque en lo esencial.

Competencia

En su lanzamiento, el C4 Cactus se enfrentó a rivales como el Renault Captur, el Peugeot 2008 o el Nissan Juke. Sin embargo, su propuesta era tan diferente que casi jugaba en una liga propia. Mientras sus competidores apostaban por la deportividad o un enfoque más convencional de SUV, el Cactus ofrecía una alternativa basada en la ligereza, el confort absoluto y un diseño que rompía con todo lo establecido. No buscaba robar clientes, sino enamorar a aquellos que se sentían incomprendidos por el mercado.

Conclusión

El Citroën C4 Cactus es una obra de arte funcional, un coche con un alma inconfundible que prioriza el bienestar de sus ocupantes por encima de todo. Su combinación de un motor eficiente y enérgico, un confort de marcha excepcional y un diseño que es pura personalidad lo convierten en una elección inteligente y emocional. A pesar de algunas soluciones de ahorro de costes, su carácter y su bajo coste de uso lo elevan como una de las propuestas más interesantes y auténticas de su década. Es un coche para quienes valoran la diferencia y entienden que el lujo no es la opulencia, sino la comodidad y la paz interior.