Citroën C4 Cactus BlueHDi 100 S&S ETG6 Shine Edition · 99 CV (2016-2017)

2014
Gasóleo
FWD
Automático 6v
Citroën C4 Cactus - Vista 1
Citroën C4 Cactus - Vista 2
Citroën C4 Cactus - Vista 3
Citroën C4 Cactus - Vista 4

Especificaciones y análisis del Citroën C4 Cactus

Potencia

99CV

Par

254Nm

Consumo

3.4l/100

Emisiones

89g/km

0-100 km/h

11.2s

Vel. Máx.

184km/h

Peso

1160kg

Precio

19,700

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

348 L

Depósito

45 L

Potencia

73 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima99 CV / 73 kW
Par máximo254 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito45 L
Maletero348 L

Análisis detallado del Citroën C4 Cactus BlueHDi 100 S&S ETG6 Shine Edition · 99 CV (2016-2017)

Descripción general

El Citroën C4 Cactus de 2014 no fue simplemente un coche más; fue una declaración de intenciones, un soplo de aire fresco que desafió las convenciones del mundo del motor. Nacido para ser diferente, este vehículo se centró en lo esencial: el confort, la sencillez y un coste de uso increíblemente bajo. Es un coche que polariza, que o lo amas por su audacia o no lo entiendes, pero que jamás te dejará indiferente.

Experiencia de conducción

Al volante, el C4 Cactus te envuelve en una atmósfera de tranquilidad. Su motor BlueHDi de 99 CV es un prodigio de eficiencia, moviendo el coche con soltura gracias a su generoso par motor desde bajas vueltas. La sensación no es de una potencia explosiva, sino de un empuje constante y sereno. La caja de cambios pilotada ETG6, aunque busca la máxima economía de combustible, requiere un periodo de adaptación por su particular funcionamiento en las transiciones de marcha. Sin embargo, donde realmente brilla es en su suspensión, afinada para filtrar las imperfecciones del asfalto y ofrecer una calidad de rodadura que te hace sentir como si flotaras sobre la carretera, priorizando el bienestar por encima de la deportividad.

Diseño y estética

El diseño es el alma del C4 Cactus. Los revolucionarios 'Airbumps' en los laterales no son un mero adorno; son una genialidad funcional que protege la carrocería de los pequeños golpes cotidianos, aportando una personalidad arrolladora. Su frontal con ópticas divididas y su silueta redondeada rompieron moldes. Por dentro, la filosofía minimalista se apodera del espacio con un salpicadero limpio, una instrumentación digital y unos asientos delanteros que evocan la comodidad de un sofá. Detalles como las ventanillas traseras de tipo compás refuerzan su carácter único y su enfoque en la ligereza y la simplicidad.

Tecnología y características

La tecnología del C4 Cactus se concentra en su pantalla táctil central de 7 pulgadas, que actúa como el cerebro del vehículo. Desde ella se gestiona la climatización, el sistema multimedia y la navegación, unificando funciones para despejar el salpicadero. Aunque innovador para su época, esta centralización puede requerir cierta atención. El cuadro de instrumentos digital, por su parte, muestra la información justa y necesaria, eliminando lo superfluo como el cuentarrevoluciones para no distraer de una conducción relajada. El sistema Stop & Start y la eficiente gestión del motor diésel son el corazón tecnológico que garantiza unos consumos de combustible extraordinariamente bajos.

Competencia

El C4 Cactus jugó en una liga propia, pero por tamaño y concepto se enfrentó a los emergentes SUV del segmento B. Modelos como el Renault Captur o el Peugeot 2008 ofrecían un enfoque más convencional, mientras que el Nissan Juke competía en originalidad estética. Sin embargo, ninguno de sus rivales apostó de una forma tan radical por la ligereza, el confort de suspensión y soluciones de diseño tan funcionales y distintivas. El Cactus no buscaba ser el más rápido ni el más lujoso, sino el más inteligente y confortable para el día a día.

Conclusión

El Citroën C4 Cactus es mucho más que un coche; es una experiencia, una forma diferente de entender la movilidad. Es la elección perfecta para quien valora la originalidad, busca un confort de marcha excepcional y quiere despreocuparse de los pequeños roces y de los altos costes de combustible. Fue un coche valiente, honesto en su propuesta y con una personalidad que ha dejado una huella imborrable. Conducirlo es reconciliarse con el placer de viajar sin prisas, envuelto en un diseño ingenioso y acogedor.