Citroën C4 Cactus PureTech 110 S&S EAT6 Feel · 110 CV (2018-2019)

2018
Gasolina
FWD
Automático 6v
Citroën C4 Cactus - Vista 1
Citroën C4 Cactus - Vista 2
Citroën C4 Cactus - Vista 3
Citroën C4 Cactus - Vista 4

Especificaciones y análisis del Citroën C4 Cactus

Potencia

110CV

Par

205Nm

Consumo

5.1l/100

Emisiones

117g/km

0-100 km/h

9.9s

Vel. Máx.

193km/h

Peso

1165kg

Precio

18,650

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

348 L

Depósito

50 L

Potencia

81 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima110 CV / 81 kW
Par máximo205 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito50 L
Maletero348 L

Análisis detallado del Citroën C4 Cactus PureTech 110 S&S EAT6 Feel · 110 CV (2018-2019)

Descripción general

El Citroën C4 Cactus de 2018 es una oda a la originalidad y al confort. En un mercado saturado de coches clónicos, este modelo se atreve a ser diferente, priorizando el bienestar a bordo por encima de la deportividad. Con su motor PureTech de 110 caballos y la suave caja de cambios automática EAT6, se presenta como un compañero de viaje ideal, un coche que te invita a disfrutar del trayecto con una filosofía única y un carácter inconfundible.

Experiencia de conducción

Conducir este C4 Cactus es una experiencia que te aísla del mundo exterior. La sensación predominante es la de flotar sobre el asfalto, gracias a su revolucionaria suspensión con Amortiguadores Progresivos Hidráulicos. Este sistema filtra las irregularidades de la carretera con una maestría que evoca a los Citroën clásicos, creando un efecto de 'alfombra voladora'. El motor de 110 CV, enérgico y voluntarioso, empuja con soltura desde bajas vueltas, mientras la caja EAT6 realiza los cambios de forma casi imperceptible, generando una conducción fluida y sumamente relajante. No es un coche para buscar límites, sino para redescubrir el placer de viajar sin estrés.

Diseño y estética

El diseño del C4 Cactus es pura personalidad. Aunque en esta evolución se suavizaron sus rasgos, mantiene esa esencia que lo hace reconocible al instante. Los famosos 'Airbumps' se reubican en la zona baja, protegiendo la carrocería con un toque de estilo. Su silueta es redondeada y amable, sin aristas agresivas. Por dentro, el minimalismo es ley: un cuadro de instrumentos digital y una pantalla central aglutinan la mayoría de funciones, creando un habitáculo despejado y sereno. Los asientos, anchos y mullidos como un sofá, son una declaración de intenciones que te acoge y te hace sentir como en casa.

Tecnología y características

La tecnología en el C4 Cactus está al servicio del confort. Su innovación más destacada no es una pantalla, sino su chasis: la suspensión con Amortiguadores Progresivos Hidráulicos es una proeza de la ingeniería que redefine la comodidad en su segmento. En el apartado digital, la pantalla táctil de 7 pulgadas centraliza el infoentretenimiento y la climatización, siendo compatible con Apple CarPlay y Android Auto para una conectividad total. Se complementa con ayudas a la conducción esenciales que hacen los viajes más seguros y sencillos.

Competencia

Este Citroën no compite con las mismas armas que un SEAT León o un Ford Focus. Su batalla es otra. Sus rivales son aquellos que, como él, apuestan por el diseño y un concepto diferente, como podrían ser el Renault Captur o el Nissan Juke de su época. Se enfrenta a ellos ofreciendo un nivel de confort de rodadura superior a casi cualquier alternativa del segmento. Es una opción para quien considera un Volkswagen Golf demasiado sobrio o un Hyundai i30 demasiado convencional, buscando un coche con alma y una propuesta de valor centrada en el bienestar.

Conclusión

El Citroën C4 Cactus PureTech 110 EAT6 es un coche con un corazón enorme y una filosofía clara: hacer de cada desplazamiento una experiencia placentera. Es la elección perfecta para conductores que han dejado atrás la necesidad de demostrar y simplemente quieren disfrutar. Su combinación de motor solvente, cambio suave y, sobre todo, una suspensión mágica, lo convierten en un refugio rodante. Un coche honesto, diferente y profundamente encantador que deja una huella emocional en quien lo conduce.