Especificaciones y análisis del Citroën C4 Picasso
Potencia
109CV
Par
240Nm
Consumo
5.1l/100
Emisiones
135g/km
0-100 km/h
13.2s
Vel. Máx.
180km/h
Peso
1574kg
Precio
19,410€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
500 L
60 L
80 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C4 Picasso HDi 110 CMP Cool · 109 CV (2010)
Descripción general
El Citroën C4 Picasso de 2007 no era solo un monovolumen, era una promesa de viajes en familia llenos de luz y espacio. Concebido como un 'Visiospace', este coche transformó cada desplazamiento en una experiencia panorámica, donde el confort y la vida a bordo eran los verdaderos protagonistas, redefiniendo lo que un vehículo familiar podía ser.
Experiencia de conducción
Al volante, el C4 Picasso te envuelve en una atmósfera de calma y serenidad. Su motor HDi de 109 CV empuja con suavidad y eficiencia, ideal para devorar kilómetros sin estrés. La suspensión filtra las imperfecciones del asfalto con maestría, priorizando el confort por encima de todo. El cambio manual pilotado (CMP) busca la comodidad, aunque su funcionamiento a veces dubitativo te recuerda que estás conduciendo una máquina con un carácter muy particular, pensada para disfrutar del paisaje.
Diseño y estética
Su diseño fue una auténtica revolución. El parabrisas panorámico Zenith se fundía con el techo, inundando el habitáculo de una luz que parecía infinita y ofreciendo una visibilidad sin precedentes. Sus formas redondeadas y futuristas rompían con la sobriedad del segmento, mientras que por dentro, el volante de mandos centrales fijos y la instrumentación digital creaban una sensación de estar en una nave espacial diseñada para la familia.
Tecnología y características
Para su época, el C4 Picasso se sentía avanzado. La instrumentación completamente digital en el centro del salpicadero era su seña de identidad, ofreciendo toda la información de un vistazo. El cambio CMP representaba un intento de democratizar la conducción automática, combinando eficiencia y confort. Además, estaba repleto de soluciones ingeniosas como innumerables huecos portaobjetos y asientos traseros individuales y modulables.
Competencia
En un mercado competido, se enfrentó a gigantes como el Renault Scénic, el Ford C-MAX o el Volkswagen Touran. Mientras sus rivales apostaban por la sobriedad o un comportamiento más dinámico, el C4 Picasso jugó una carta única y ganadora: la del diseño audaz, la luminosidad interior y un confort de marcha que se convirtió en su firma inconfundible, conquistando a las familias que buscaban algo más que un simple medio de transporte.
Conclusión
El Citroën C4 Picasso es más que un coche; es el recuerdo de una época y un icono del confort familiar. Representa la valentía de una marca que se atrevió a soñar con un monovolumen diferente, un salón rodante donde la luz y el espacio eran el mayor de los lujos. Conducirlo hoy es revivir la sensación de que el viaje es tan importante como el destino, una filosofía que Citroën ha hecho suya.




