Especificaciones y análisis del Citroën C4 Picasso
Potencia
109CV
Par
240Nm
Consumo
5.9l/100
Emisiones
155g/km
0-100 km/h
12.5s
Vel. Máx.
180km/h
Peso
1564kg
Precio
20,350€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
500 L
60 L
80 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C4 Picasso HDi 110 FAP LX Plus · 109 CV (2008)
Descripción general
El Citroën C4 Picasso de 2007 no era solo un monovolumen, era una declaración de intenciones. Llegó para redefinir el viaje en familia, envolviendo a sus ocupantes en una burbuja de luz y confort que transformaba cada trayecto en una experiencia única. Fue un soplo de aire fresco en un segmento competido, un coche pensado desde dentro hacia fuera para el bienestar de las personas.
Experiencia de conducción
Al volante, el C4 Picasso te pide calma y te recompensa con una suavidad exquisita. Su motor HDi de 109 CV no busca récords de aceleración, sino ofrecer un empuje constante y eficiente para viajar sin estrés. La suspensión filtra las irregularidades del asfalto con una maestría que te hace sentir flotando sobre la carretera, priorizando el confort por encima de cualquier aspiración deportiva. Es un coche que te abraza y te cuida, haciendo que los kilómetros pasen sin darte cuenta, en un silencio y una comodidad que se sienten como un lujo.
Diseño y estética
Su diseño fue una auténtica revolución. El concepto 'Visiospace' con su parabrisas panorámico gigante inundaba el habitáculo de luz, creando una sensación de espacio y libertad desconocida hasta entonces. Por dentro, la instrumentación digital central y el volante de mandos centrales fijos parecían sacados de una nave espacial. Cada rincón estaba pensado para la vida a bordo, con cinco asientos individuales que ofrecían una modularidad ejemplar y un maletero de 500 litros listo para cualquier aventura familiar.
Tecnología y características
Para su época, el C4 Picasso era un escaparate tecnológico. Más allá de su innovadora pantalla central, incorporaba elementos como el freno de estacionamiento eléctrico, el control de crucero o el climatizador bizona, que no eran tan comunes. Su motor diésel con filtro de partículas (FAP) demostraba un compromiso con la eficiencia y la reducción de emisiones. Aunque hoy echemos en falta una pantalla táctil, su enfoque en la ergonomía y la información al conductor fue verdaderamente vanguardista.
Competencia
En el competitivo campo de batalla de los monovolúmenes compactos, se enfrentó a gigantes como el Renault Scénic, el Ford C-MAX o el Volkswagen Touran. Mientras sus rivales apostaban por la dinámica o la sobriedad, el Picasso jugó una carta completamente diferente: la del diseño audaz, la luminosidad interior y un confort de marcha superior. Logró conquistar a quienes buscaban no solo un coche práctico, sino un espacio diferente y especial para su familia.
Conclusión
El Citroën C4 Picasso es uno de esos coches que dejan huella. Es recordado con un cariño especial por las familias a las que sirvió, no como una simple herramienta, sino como un compañero de vida. Su audacia en el diseño y su obsesión por el confort crearon una atmósfera a bordo que pocos han logrado igualar. No era el más rápido ni el más ágil, pero cumplió su promesa a la perfección: hacer de cada viaje un momento de placer y convivencia. Un verdadero hogar sobre ruedas.




