Especificaciones y análisis del Citroën C4 Picasso
Potencia
150CV
Par
240Nm
Consumo
7.4l/100
Emisiones
176g/km
0-100 km/h
10s
Vel. Máx.
204km/h
Peso
1581kg
Precio
27,120€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
500 L
60 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C4 Picasso THP 150 CMP Exclusive Plus · 150 CV (2008-2009)
Descripción general
El Citroën C4 Picasso de 2007 no fue simplemente un monovolumen más; fue una auténtica revolución sobre ruedas. Llegó para redefinir el concepto de viaje en familia, apostando por una luminosidad, un espacio y una sensación de libertad que rompían con todo lo establecido. Era una promesa de bienestar y confort, un vehículo diseñado desde dentro hacia fuera pensando en cada uno de sus ocupantes.
Experiencia de conducción
Conducir el C4 Picasso es como deslizarse en una burbuja de tranquilidad. El motor THP de 150 CV ofrece una respuesta suave y progresiva, ideal para devorar kilómetros sin esfuerzo. Sin embargo, la verdadera protagonista es la suspensión, que filtra las irregularidades del asfalto con una maestría que te hace sentir flotando. No busques deportividad, sino un confort soberbio y una paz interior inigualable, amplificada por la increíble visibilidad. El cambio pilotado CMP, aunque cómodo en conducción relajada, puede mostrarse algo lento y dubitativo si le exigimos rapidez, un pequeño peaje a pagar por su concepto.
Diseño y estética
Su diseño es pura audacia y emoción. El parabrisas panorámico 'Visiospace' es una obra de arte que se extiende hasta el techo, inundando el habitáculo de luz y creando una conexión única con el exterior. Su silueta ovoide y futurista rompía con las formas cuadradas de sus competidores. Por dentro, el volante de buje fijo y la instrumentación digital central te hacían sentir a los mandos de un vehículo conceptual, un salón rodante llegado del futuro para hacer cada viaje especial.
Tecnología y características
Para su época, el C4 Picasso era un escaparate tecnológico. Innovaciones como el freno de estacionamiento eléctrico automático, la ayuda al arranque en pendiente o el volante con mandos centrales fijos demostraban la ambición de Citroën. La instrumentación completamente digital era una declaración de intenciones, al igual que su sofisticado sistema de climatización. El cambio manual pilotado CMP, aunque con un funcionamiento peculiar, era parte de esa apuesta por la automatización y el confort.
Competencia
En un segmento tan competido, el C4 Picasso se enfrentó a gigantes consolidados. El Renault Scénic era su archienemigo natural, mientras que el Ford C-MAX ofrecía un tacto de conducción más dinámico y el Volkswagen Touran representaba la sobriedad y la calidad alemana. Tampoco podemos olvidar al Opel Zafira y su versatilidad. Frente a todos ellos, el Citroën jugaba una carta única e imbatible: la del diseño emocional y un confort de marcha que creaba su propia categoría.
Conclusión
El Citroën C4 Picasso es uno de esos coches que dejan huella en el corazón. No se elige solo con la razón, sino con la emoción de imaginar los viajes y las experiencias que se vivirán a bordo. Fue un valiente pionero que antepuso la calidad de vida a bordo a cualquier otra consideración. A pesar de algunas peculiaridades mecánicas, su legado es el de haber creado un espacio de luz, confort y felicidad para la familia, un coche que, más que transportarte, te cuidaba.




