Especificaciones y análisis del Citroën C4 Picasso
Potencia
125CV
Par
170Nm
Consumo
8l/100
Emisiones
190g/km
0-100 km/h
11.7s
Vel. Máx.
185km/h
Peso
1545kg
Precio
19,750€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
500 L
60 L
92 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C4 Picasso 1.8i 16v LX Plus · 125 CV (2007-2008)
Descripción general
El Citroën C4 Picasso de 2007 no era solo un monovolumen, era una declaración de intenciones. Llegó para inundar de luz y espacio los viajes en familia, proponiendo una experiencia a bordo donde el confort y la visibilidad se convertían en los auténticos protagonistas. Fue un soplo de aire fresco en un segmento competido, un coche pensado desde dentro hacia fuera para hacer cada trayecto especial.
Experiencia de conducción
Al volante, el C4 Picasso te envuelve en una atmósfera de calma y serenidad. Su motor de 125 caballos no busca récords de velocidad, sino ofrecer una entrega de potencia suave y progresiva, ideal para una conducción relajada. La suspensión filtra las irregularidades del asfalto con una maestría que te hace sentir como si flotaras, mientras que el inmenso parabrisas panorámico te regala una visión del mundo que ningún otro coche podía ofrecer. Es una invitación a disfrutar del viaje, no solo del destino.
Diseño y estética
Citroën lo llamó 'Visiospace', y no era una simple palabra. Su diseño era casi futurista, una burbuja de cristal y metal que rompía con todo lo establecido. El parabrisas Zenith, que se extendía hasta casi encima de la cabeza de los pasajeros, creaba una sensación de libertad inigualable. Por dentro, el volante de mandos centrales fijos y la instrumentación digital central liberaban el espacio y creaban un salón rodante, minimalista y sorprendentemente funcional.
Tecnología y características
La tecnología del C4 Picasso estaba al servicio del bienestar. La instrumentación digital central permitía que toda la familia viera la información, mientras que el volante con el centro fijo agrupaba los controles de forma intuitiva y segura. Elementos como el freno de estacionamiento eléctrico automático o el climatizador bizona eran detalles que simplificaban la vida a bordo y demostraban que la innovación podía ser práctica y emocional.
Competencia
En un mercado dominado por el pragmatismo del Renault Scénic, la solidez del Volkswagen Touran o el dinamismo del Ford C-MAX, el C4 Picasso jugaba en su propia liga. No competía en deportividad, sino en audacia y en la capacidad de generar emociones. Era la elección para quienes valoraban el diseño vanguardista y una experiencia interior única por encima de las prestaciones puras.
Conclusión
El Citroën C4 Picasso es más que un coche familiar; es un recuerdo rodante de una época en la que Citroën se atrevió a soñar. Un vehículo que priorizó la felicidad de sus ocupantes con un diseño valiente y soluciones ingeniosas. No era perfecto, pero su capacidad para convertir un simple desplazamiento en una experiencia luminosa y confortable lo convierte en un coche inolvidable y profundamente humano.




