Especificaciones y análisis del Citroën C4 Picasso
Potencia
136CV
Par
270Nm
Consumo
5.9l/100
Emisiones
155g/km
0-100 km/h
12.4s
Vel. Máx.
195km/h
Peso
1656kg
Precio
23,425€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
500 L
60 L
100 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C4 Picasso HDi 135 CMP Avatar · 136 CV (2010)
Descripción general
El Citroën C4 Picasso de 2007 no era simplemente un monovolumen, era una declaración de intenciones. Un vehículo concebido para transformar cada viaje familiar en una experiencia luminosa y confortable. Con su motor HDi de 136 caballos y el particular cambio manual pilotado, prometía un equilibrio entre eficiencia y un confort de marcha excepcional, envolviendo a sus ocupantes en una burbuja de bienestar y diseño vanguardista.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del C4 Picasso es como entrar en una dimensión de calma. No busca la deportividad, sino la serenidad. El motor diésel de 2.0 litros empuja con solvencia suficiente para viajar sin agobios, incluso a plena carga, mientras que el cambio CMP, aunque con una lógica pausada, invita a una conducción relajada y eficiente. La suspensión filtra las irregularidades del asfalto con una suavidad magistral, convirtiendo los largos trayectos en un auténtico placer. La sensación de espacio, amplificada por su gigantesco parabrisas panorámico, es simplemente inigualable.
Diseño y estética
Citroën rompió moldes con el diseño del C4 Picasso. Su estética, casi de prototipo, se centraba en el concepto 'Visiospace', con una superficie acristalada que inundaba de luz un habitáculo pensado para la vida a bordo. El interior es un prodigio de modularidad y soluciones inteligentes, con tres asientos traseros independientes e idénticos y un puesto de conducción futurista con la instrumentación digital en el centro. Es un diseño que fluye desde dentro hacia fuera, priorizando siempre el confort y la visibilidad de sus pasajeros.
Tecnología y características
Para su época, el C4 Picasso ofrecía un equipamiento centrado en la comodidad y la facilidad de uso. El protagonista era su cuadro de instrumentos digital central, que aglutinaba toda la información de forma clara. El cambio manual pilotado (CMP) era una solución tecnológica que buscaba automatizar la conducción sin el coste de un cambio automático convencional. Elementos como el climatizador bizona, el freno de estacionamiento eléctrico o el volante con mandos centrales fijos eran parte de ese arsenal tecnológico que lo diferenciaba y facilitaba la vida a bordo.
Competencia
En un segmento muy competido, el C4 Picasso se enfrentaba a rivales de peso. El Renault Scénic era su competidor directo por concepto y origen, luchando por el trono del confort. El Ford C-MAX y el S-MAX ofrecían un comportamiento dinámico más ágil y una conducción más directa. Por su parte, el Volkswagen Touran representaba la sobriedad alemana y una mayor sensación de calidad percibida. Sin embargo, ninguno podía competir con la audacia estilística y la increíble luminosidad interior del Citroën.
Conclusión
El Citroën C4 Picasso es mucho más que un coche familiar; es un refugio rodante, un salón con vistas panorámicas que prioriza el bienestar de sus ocupantes por encima de todo. Es la elección perfecta para quienes entienden el viaje no como un mero trámite, sino como parte de la experiencia. Su diseño único, su confort soberbio y su practicidad lo convierten en un vehículo con un alma especial, que dejó una huella imborrable en la historia de los monovolúmenes.




