Especificaciones y análisis del Citroën C4 Picasso
Potencia
136CV
Par
320Nm
Consumo
7.4l/100
Emisiones
195g/km
0-100 km/h
12.1s
Vel. Máx.
190km/h
Peso
1715kg
Precio
27,040€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
500 L
60 L
100 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C4 Picasso HDi 135 FAP CAS Exclusive · 136 CV (2008-2009)
Descripción general
El Citroën C4 Picasso de 2007 no era simplemente un monovolumen más; fue una declaración de intenciones, una oda a la vida familiar envuelta en un diseño vanguardista. Llegó para redefinir el concepto de viajar en familia, priorizando la luz, el espacio y un confort que te abrazaba desde el primer momento, convirtiendo cada trayecto en una experiencia única.
Experiencia de conducción
Al volante, el C4 Picasso te sumerge en una burbuja de tranquilidad. Su motor diésel de 136 caballos, acoplado a la suave caja de cambios automática, no busca récords de velocidad, sino ofrecer una entrega de potencia serena y constante, ideal para devorar kilómetros sin fatiga. La suspensión filtra las imperfecciones del asfalto con una maestría que evoca a los Citroën clásicos, mientras que la inmensa superficie acristalada te regala una visibilidad y una sensación de libertad incomparables. Es un coche que no se conduce, se disfruta.
Diseño y estética
Estéticamente, el C4 Picasso parecía llegado del futuro. Su concepto 'Visiospace' con el parabrisas panorámico que se extendía hasta el techo, los finos pilares delanteros y sus formas fluidas y orgánicas, rompían con la sobriedad del segmento. Por dentro, la revolución continuaba con un puesto de conducción centrado, instrumentación digital y el icónico volante de buje fijo. Era un salón rodante, un espacio diseñado para el bienestar y la contemplación.
Tecnología y características
Para su época, estaba cargado de innovaciones pensadas para hacer la vida más fácil. La instrumentación digital centralizada permitía a toda la familia ver la información, mientras que el cambio automático secuencial aportaba un plus de comodidad en ciudad y carretera. Elementos como el climatizador bizona, los sensores de aparcamiento y un sinfín de huecos portaobjetos demostraban un ingenio y una atención al detalle centrados completamente en el pasajero.
Competencia
En un mercado dominado por el Renault Scénic, el Ford C-MAX o el Volkswagen Touran, el C4 Picasso jugó una carta diferente. Mientras sus rivales apostaban por la sobriedad o un tacto más dinámico, el Citroën se erigió como el campeón del confort, el diseño atrevido y la luminosidad interior. Era la elección pasional para quienes valoraban la atmósfera y la originalidad por encima de la conducción puramente deportiva.
Conclusión
El Citroën C4 Picasso fue mucho más que un coche familiar; fue un refugio sobre ruedas, una obra de diseño que priorizó el bienestar de sus ocupantes por encima de todo. Un vehículo que demostró que la practicidad no tiene por qué estar reñida con la belleza y la emoción. Conducirlo es entender que a veces, el verdadero lujo es el espacio, la luz y la calma.




