Especificaciones y análisis del Citroën C4 Picasso
Potencia
140CV
Par
200Nm
Consumo
8l/100
Emisiones
190g/km
0-100 km/h
11.3s
Vel. Máx.
195km/h
Peso
1586kg
Precio
22,350€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
500 L
60 L
103 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C4 Picasso 2.0i 16v CMP SX · 140 CV (2007-2008)
Descripción general
El Citroën C4 Picasso de 2007 irrumpió en el mercado como una bocanada de aire fresco, un monovolumen que no solo transportaba a la familia, sino que la envolvía en una experiencia de viaje única. Fue la materialización del concepto 'Visiospace' de Citroën, una promesa de luz, espacio y bienestar a bordo que redefinió lo que esperábamos de un coche familiar.
Experiencia de conducción
Conducir el C4 Picasso es sumergirse en un oasis de confort. Su motor de 2.0 litros y 140 caballos ofrece una respuesta solvente para viajar sin agobios, aunque su verdadera vocación es la tranquilidad. La suspensión filtra las irregularidades con una suavidad excepcional, creando una sensación de alfombra voladora. El cambio manual pilotado CMP, aunque innovador en su día, aporta un carácter peculiar con transiciones a veces pausadas que invitan a una conducción relajada. La inmensa superficie acristalada inunda el habitáculo de luz, generando una sensación de libertad y conexión con el exterior incomparable.
Diseño y estética
Su diseño fue una declaración de intenciones, una escultura rodante que escapaba de las formas cuadradas de sus competidores. El parabrisas panorámico que se funde con el techo es su rasgo más icónico, una proeza que crea un interior increíblemente luminoso y diáfano. Dentro, la audacia continúa con un volante de centro fijo y una instrumentación digital centralizada, liberando el campo de visión del conductor y creando un salpicadero limpio y futurista. Cada línea y cada solución buscaban la armonía entre estética y funcionalidad familiar.
Tecnología y características
Para su época, el C4 Picasso estaba a la vanguardia. Más allá de su innovador cambio pilotado, incorporaba soluciones como el freno de estacionamiento eléctrico automático, que liberaba espacio entre los asientos, o el climatizador para un confort individualizado. La instrumentación digital personalizable y los numerosos sensores de ayuda al aparcamiento o de lluvia y luces demostraban un claro enfoque en hacer la vida a bordo más fácil y segura, anticipando tecnologías que hoy son comunes.
Competencia
En un segmento muy competido, se enfrentó a gigantes como el Renault Scénic, el Ford C-MAX o el Volkswagen Touran. Mientras sus rivales apostaban por la sobriedad o un toque más dinámico, el C4 Picasso jugó una carta completamente diferente: la del diseño emocional, el confort supremo y una modularidad interior pensada hasta el último detalle. No competía solo en cifras, sino en sensaciones, conquistando a quienes buscaban algo más que un simple medio de transporte.
Conclusión
El Citroën C4 Picasso no es solo un coche, es un recuerdo entrañable para muchas familias. Representa una época en la que Citroën se atrevía a ser diferente, priorizando el bienestar y la experiencia de viaje por encima de todo. Es una elección que se hace con el corazón, un refugio de cristal y comodidad que, a pesar del paso de los años, sigue transmitiendo una calidez y una originalidad que lo hacen especial. Un verdadero hogar sobre ruedas.




