Especificaciones y análisis del Citroën C4 Picasso
Potencia
114CV
Par
285Nm
Consumo
4l/100
Emisiones
104g/km
0-100 km/h
12.3s
Vel. Máx.
189km/h
Peso
1370kg
Precio
25,170€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
537 L
55 L
84 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C4 Picasso Intensive e-HDi 115 Airdream ETG6 · 114 CV (2013-2015)
Descripción general
El Citroën C4 Picasso de 2013 no fue solo un monovolumen, fue una declaración de intenciones. Un vehículo que llegó para redefinir el concepto de viaje en familia, apostando por la luz, el espacio y un confort sublime. Se sentía como un loft rodante, un refugio de tranquilidad diseñado para disfrutar de cada kilómetro.
Experiencia de conducción
Conducir este C4 Picasso es sumergirse en un oasis de calma. La suspensión parece flotar sobre el asfalto, aislando a los ocupantes de las imperfecciones del camino con una suavidad magistral. El motor diésel de 114 CV, aunque no explosivo, mueve el conjunto con soltura y una eficiencia asombrosa, ideal para devorar distancias sin fatiga. Sin embargo, la experiencia se ve matizada por el cambio pilotado ETG6; su funcionamiento a veces lento y dubitativo rompe la armonía, exigiendo paciencia y anticipación. Es un coche que te enseña a conducir de una manera más relajada y fluida.
Diseño y estética
Citroën rompió todos los moldes con un diseño vanguardista, casi de prototipo. El frontal con sus ópticas divididas, el gigantesco parabrisas panorámico que inunda de luz el habitáculo y una silueta fluida y aerodinámica lo convertían en una nave espacial para la carretera. Por dentro, el salpicadero minimalista, dominado por dos pantallas digitales, y la increíble sensación de amplitud gracias a su gran batalla, creaban una atmósfera única. Un diseño valiente que priorizaba el bienestar a bordo por encima de todo.
Tecnología y características
Para su época, el C4 Picasso era un escaparate tecnológico. El protagonismo absoluto recaía en su interfaz digital con una pantalla panorámica de 12 pulgadas para la instrumentación y otra táctil de 7 pulgadas que centralizaba casi todas las funciones del vehículo. Esta apuesta por la digitalización, aunque futurista, podía resultar poco intuitiva en marcha. Incorporaba ayudas a la conducción avanzadas como el asistente de aparcamiento o el control de ángulo muerto, reforzando su carácter innovador y diferenciador en el segmento.
Competencia
En el reñido segmento de los monovolúmenes compactos, se enfrentó a gigantes como el Ford C-MAX, que ofrecía una conducción mucho más dinámica y ágil, o el Renault Scénic, otro maestro en modularidad y soluciones para la familia. El Volkswagen Touran representaba la sobriedad y una calidad de construcción percibida superior. Frente a ellos, el C4 Picasso jugó la carta de la emoción: ningún rival podía competir con su diseño radical, su luminosidad interior ni su imperial nivel de confort de marcha.
Conclusión
El Citroën C4 Picasso es una oda al viaje confortable y luminoso. Es un coche pensado desde dentro hacia fuera, donde la experiencia de los pasajeros es la máxima prioridad. Su diseño audaz y su cabina diáfana generan una sensación de bienestar que perdura en el recuerdo. Aunque el cambio pilotado es su talón de Aquiles, sus enormes virtudes en espacio, confort y eficiencia lo convierten en una opción profundamente emocional y lógica para las familias que valoran la serenidad por encima de las prestaciones puras.




