Especificaciones y análisis del Citroën C4
Potencia
88CV
Par
133Nm
Consumo
6.4l/100
Emisiones
153g/km
0-100 km/h
12.8s
Vel. Máx.
182km/h
Peso
1256kg
Precio
13,000€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
320 L
60 L
65 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C4 5p 1.4i 16v 90cv Collection (2008)
Descripción general
El Citroën C4 de 2005 fue una declaración de intenciones, un coche que llegó para romper moldes en el competitivo segmento de los compactos. Con una personalidad arrolladora y un diseño que no dejaba a nadie indiferente, este C4 representaba la audacia y la innovación de una marca que siempre ha sabido diferenciarse. Era más que un simple medio de transporte; era una experiencia estética y de confort.
Experiencia de conducción
Al volante, el C4 con su motor de 1.4 litros y 88 caballos ofrece una experiencia de conducción serena y tranquila. No busca récords de velocidad, sino envolverte en una atmósfera de confort y suavidad. Su suspensión, fiel a la tradición de Citroën, filtra las irregularidades del asfalto con maestría, convirtiendo cada viaje en un placer. Es el compañero ideal para el día a día y para largos trayectos por autopista, donde su bajo consumo y su comodidad brillan con luz propia.
Diseño y estética
Aquí es donde el C4 se convierte en leyenda. Su diseño exterior, con esa silueta redondeada y una trasera inconfundible, era pura vanguardia. Pero fue en el interior donde la magia realmente sucedía: el volante de buje fijo, que mantenía el centro inmóvil mientras giraba el aro, y la instrumentación digital central, creaban un puesto de conducción futurista y único. Era un coche que se sentía especial desde el momento en que abrías la puerta.
Tecnología y características
Para su época, el C4 estaba a la vanguardia tecnológica, no tanto por su mecánica, sino por su interfaz hombre-máquina. La pantalla translúcida central que mostraba la velocidad y las revoluciones era una solución atrevida y funcional. El volante multifunción de buje fijo concentraba una cantidad inusual de controles, un intento de simplificar la interacción del conductor. Aunque su motor de inyección indirecta era convencional, el conjunto tecnológico del habitáculo lo hacía sentir como un coche del futuro.
Competencia
En un mercado dominado por la sobriedad de modelos como el Volkswagen Golf, el Ford Focus o el SEAT León, el Citroën C4 jugaba en otra liga. No competía en prestaciones puras, sino en carácter, confort y originalidad. Su principal argumento de venta era la emoción, la capacidad de ofrecer una experiencia diferente y un diseño que se desmarcaba de la norma, atrayendo a conductores que buscaban algo más que la simple eficiencia alemana.
Conclusión
El Citroën C4 de primera generación es un coche que se recuerda con cariño. Fue una apuesta valiente por el diseño y el confort que dejó una huella imborrable. Aunque su motor de 88 CV es modesto, cumple con creces para una conducción relajada y económica. Es una opción fantástica para quien valora la originalidad y la comodidad por encima de todo, un futuro clásico que demostró que un coche familiar podía ser también una obra de arte rodante.




