Especificaciones y análisis del Citroën C4
Potencia
109CV
Par
240Nm
Consumo
4.7l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
11.2s
Vel. Máx.
192km/h
Peso
1270kg
Precio
17,680€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
320 L
60 L
80 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C4 5p HDi 110 SX · 109 CV (2004-2006)
Descripción general
El Citroën C4 de 2005 irrumpió en el asfalto como una bocanada de aire fresco y audacia. En un segmento de compactos a menudo predecible, Citroën apostó por la diferenciación, creando un vehículo que no solo te llevaba de un punto a otro, sino que te envolvía en una experiencia única, un manifiesto de diseño y confort que desafiaba lo establecido.
Experiencia de conducción
Al volante, el motor HDi de 109 caballos se siente como un corazón voluntarioso y frugal. No busca récords de velocidad, sino ofrecer un empuje constante y suave desde bajas vueltas, ideal para largos viajes por autopista donde su aplomo y silencio de marcha te acunan. La suspensión, fiel a la tradición de la marca, filtra las imperfecciones del camino con una maestría que te hace sentir flotando sobre el asfalto, priorizando un confort soberano por encima de la agilidad deportiva.
Diseño y estética
Visualmente, el C4 era una obra de arte rodante. Su carrocería de líneas curvas y fluidas, culminada en una zaga con una luneta partida que era pura declaración de intenciones, lo convertía en inconfundible. Por dentro, la revolución continuaba con su icónico volante de buje fijo y una instrumentación digital central que parecía sacada de una nave espacial. Era un coche que se amaba o se odiaba, pero que jamás pasaba desapercibido.
Tecnología y características
Citroën democratizó la innovación con este modelo. El volante multifunción de centro fijo era una proeza ergonómica que concentraba los controles al alcance de los dedos sin mover las manos. La pantalla translúcida central ofrecía una lectura clara y futurista de la información vital. Elementos como el limitador y regulador de velocidad o el ambientador integrado eran detalles que elevaban la sensación de bienestar y modernidad a un nivel superior en su categoría.
Competencia
En el competitivo ruedo de los compactos, el C4 se enfrentó a titanes como el Volkswagen Golf, el Ford Focus o el Renault Mégane. Mientras el Golf apostaba por la sobriedad y la calidad percibida y el Focus por un chasis de comportamiento dinámico ejemplar, el Citroën jugó la carta de la originalidad, el confort supremo y un diseño que rompía con todos los moldes, atrayendo a un público que buscaba algo más que un simple medio de transporte.
Conclusión
El Citroën C4 HDi 110 fue mucho más que un coche; fue una experiencia sensorial y una valiente declaración de principios. Un refugio de confort y diseño vanguardista que demostró que se podía ser diferente y triunfar. Para quienes valoraban la estética y el bienestar por encima de las prestaciones puras, este C4 se convirtió en un compañero de viaje inolvidable, un coche con un alma que, aún hoy, sigue latiendo con fuerza.




