Especificaciones y análisis del Citroën C4
Potencia
109CV
Par
240Nm
Consumo
4.7l/100
Emisiones
128g/km
0-100 km/h
11.2s
Vel. Máx.
192km/h
Peso
1345kg
Precio
16,240€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
320 L
60 L
80 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C4 5p HDi 110 Collection · 109 CV (2008)
Descripción general
El Citroën C4 de 2005 irrumpió en el mercado como un soplo de aire fresco, una declaración de intenciones que rompía con lo establecido. No era solo un coche, era una experiencia futurista y audaz que demostraba que un compacto familiar podía ser emocionante y diferente, dejando una huella imborrable en el corazón de una generación.
Experiencia de conducción
Al volante, el C4 con su motor HDi de 109 CV te envuelve en una atmósfera de confort y suavidad. No busca récords de velocidad, sino hacer de cada viaje un placer. Su motor diésel es un compañero fiel y eficiente, con un empuje agradable desde bajas vueltas, perfecto para largos trayectos por carretera donde su aplomo y su bajo consumo te hacen sentir que podrías llegar al fin del mundo sin apenas darte cuenta.
Diseño y estética
Visualmente, el C4 era una obra de arte rodante. Su diseño redondeado y aerodinámico era inconfundible, pero la verdadera magia estaba en el interior. El volante de buje fijo, un centro de mandos que permanecía inmóvil mientras el aro giraba, y su instrumentación digital central translúcida, parecían sacados de una película de ciencia ficción. Era un coche que te hacía sentir especial cada vez que entrabas en él.
Tecnología y características
Citroën apostó fuerte por la innovación, integrando soluciones que se adelantaron a su tiempo. Más allá del icónico volante, su motor diésel con inyección directa por common-rail y turbo de geometría variable ofrecía un rendimiento y una eficiencia notables para la época. Era un coche pensado para facilitar la vida a bordo, donde cada control estaba diseñado para ser intuitivo y accesible, creando una conexión única entre el conductor y la máquina.
Competencia
En un segmento tan reñido, poblado por gigantes como el Volkswagen Golf, el Ford Focus o el Renault Mégane, el Citroën C4 no lo tuvo fácil. Sin embargo, mientras sus competidores apostaban por la sobriedad o la deportividad, el C4 jugó la carta de la originalidad y el confort supremo, logrando conquistar a aquellos que buscaban un coche con alma y una personalidad arrolladora.
Conclusión
El Citroën C4 de primera generación es mucho más que un coche; es el recuerdo de una época en la que el diseño y la audacia importaban. Un vehículo que priorizó el bienestar y la experiencia del conductor por encima de todo, ofreciendo un refugio de confort y tecnología singular. Conducirlo es redescubrir la emoción de sentirse diferente, en un coche que se atrevió a soñar.




