Especificaciones y análisis del Citroën C4
Potencia
109CV
Par
240Nm
Consumo
4.7l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
11.2s
Vel. Máx.
192km/h
Peso
1270kg
Precio
18,580€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
320 L
60 L
80 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C4 5p HDi 110 Premier · 109 CV (2004-2005)
Descripción general
El Citroën C4 de 2005 irrumpió en el mercado como una audaz declaración de intenciones. No era solo un coche, era una experiencia, un soplo de aire fresco en el conservador segmento de los compactos que demostraba que la innovación y el diseño atrevido podían ir de la mano de la practicidad diaria.
Experiencia de conducción
Al volante, el motor HDi de 109 CV se siente como un compañero de viaje infatigable y frugal. Suave y silencioso, te invita a devorar kilómetros con una calma soberana. La suspensión, fiel a la tradición de Citroën, filtra las imperfecciones del asfalto con una maestría que te hace sentir flotando, priorizando un confort exquisito por encima de la deportividad pura. Es un coche que cuida de ti en cada trayecto.
Diseño y estética
Visualmente, el C4 fue una revolución. Su silueta redondeada y su zaga distintiva rompían con todo lo establecido. Pero la verdadera magia ocurría en el interior: el volante de buje fijo, una obra de arte ergonómica, y la instrumentación digital central translúcida te transportaban a una cabina de nave espacial. Era un espacio luminoso y original que te hacía sentir especial cada vez que te ponías a los mandos.
Tecnología y características
Citroën democratizó el futuro con el C4. Más allá de su peculiar volante, ofrecía elementos inéditos en su categoría como el perfumador de ambiente integrado, el limitador y regulador de velocidad de serie o los faros de xenón direccionales. Era un coche pensado para hacer la vida a bordo más fácil y placentera, un concentrado de ingenio que se adelantó a su tiempo.
Competencia
En un campo de batalla dominado por gigantes como el Volkswagen Golf, el Ford Focus o el Renault Mégane, el Citroën C4 jugó la carta de la originalidad y el confort. No buscaba ser el más rápido ni el de acabados más sobrios, sino el que te conquistaba por el corazón, ofreciendo una personalidad única y un bienestar a bordo que sus competidores directos no podían igualar.
Conclusión
El Citroën C4 de 2005 es más que un coche; es un recuerdo de una época en la que las marcas se atrevían a soñar. Representa el equilibrio perfecto entre la audacia estética y la lógica funcional. Fue una apuesta valiente que demostró que se puede ser diferente y exitoso, dejando una huella imborrable en la historia del automóvil y en el corazón de quienes lo condujeron.




