Especificaciones y análisis del Citroën C4
Potencia
90CV
Par
215Nm
Consumo
4.7l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
12.5s
Vel. Máx.
180km/h
Peso
1257kg
Precio
16,480€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
320 L
60 L
66 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C4 5p HDi 92 SX · 90 CV (2004-2006)
Descripción general
El Citroën C4 de 2005 irrumpió en el mercado como una bocanada de aire fresco, un vehículo que se atrevió a romper moldes en un segmento a menudo conservador. Con su motor HDi de 90 caballos, no buscaba ser el más rápido, sino conquistar corazones a través de un equilibrio magistral entre eficiencia, confort y una personalidad arrolladora que aún hoy, años después, sigue girando cabezas.
Experiencia de conducción
Al volante, el C4 HDi 90 te envuelve en una atmósfera de serenidad. Su motor diésel, con un generoso par de 215 Nm desde bajas vueltas, empuja con suavidad y decisión, haciendo de la conducción diaria una experiencia relajada y placentera. No es un deportivo, sino un compañero de viaje fiel, con una suspensión que prioriza absorber las imperfecciones del asfalto, regalándote un confort de marcha que era la envidia de su categoría. Es un coche para disfrutar del trayecto sin prisas.
Diseño y estética
Hablar del diseño del C4 es hablar de audacia. Su carrocería de líneas curvas y fluidas, culminada en una zaga inconfundible, era una declaración de intenciones. Pero la verdadera revolución estaba en el interior: su volante de buje fijo, un icono de la marca, y la instrumentación digital central translúcida, creaban un puesto de conducción futurista y único. Era un coche diseñado no solo para moverse, sino para ser admirado.
Tecnología y características
Citroën volcó en el C4 una tecnología pensada para el bienestar del conductor. Más allá de su innovador volante multifunción de centro fijo, que mantenía los controles siempre en la misma posición, destacaba su pantalla digital central que ofrecía una lectura clara y diferente de la información. Elementos como el limitador y regulador de velocidad o el ambientador integrado demostraban una atención por el detalle y el confort que lo diferenciaban claramente.
Competencia
En su lanzamiento, el Citroën C4 se enfrentó a gigantes consolidados como el Volkswagen Golf, el Ford Focus o el Renault Mégane. Mientras sus rivales apostaban por la sobriedad o una deportividad más marcada, el C4 jugó la carta de la originalidad y el confort supremo. Fue su manera de labrarse un hueco en un mercado feroz, atrayendo a conductores que buscaban algo más que un simple medio de transporte: una experiencia diferente.
Conclusión
El Citroën C4 HDi 90 es mucho más que un coche; es un manifiesto sobre ruedas. Una oda a la comodidad, la eficiencia y el diseño atrevido. No es el coche perfecto para quien busca emociones fuertes al límite, pero es el compañero ideal para quien valora un viaje tranquilo, un consumo ridículo y la sensación de conducir una pieza de diseño que marcó una época. Un coche con alma, que te cuida y te hace sentir especial en cada kilómetro.




