Especificaciones y análisis del Citroën C4
Potencia
90CV
Par
215Nm
Consumo
4.7l/100
Emisiones
125g/km
0-100 km/h
12.5s
Vel. Máx.
180km/h
Peso
1330kg
Precio
16,070€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
320 L
60 L
66 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C4 5p HDi 92 Collection · 90 CV (2006-2008)
Descripción general
El Citroën C4 de 2005 irrumpió en el mercado como una bocanada de aire fresco, un coche que se atrevió a ser diferente en un segmento dominado por la sobriedad. Esta versión con el motor HDi de 92 caballos representa el equilibrio perfecto entre la audacia de su diseño y una eficiencia pensada para el día a día, un compañero de viaje que prometía confort y economía con el inconfundible sello de la vanguardia francesa.
Experiencia de conducción
Al volante, el C4 HDi 92 no busca arrancar el corazón con prestaciones de infarto, sino conquistarlo con una suavidad exquisita. Su motor diésel entrega el par desde muy bajas vueltas, haciendo la conducción urbana y los viajes por carretera una experiencia relajada y placentera. La suspensión, fiel a la tradición de Citroën, filtra las imperfecciones del asfalto con una maestría que te aísla del mundo exterior, convirtiendo cada trayecto en un oasis de tranquilidad. No es el más ágil en curvas, pero su nobleza y confort de marcha son sus verdaderas cartas de triunfo.
Diseño y estética
Visualmente, el C4 fue una declaración de intenciones. Su silueta redondeada y su zaga cortada, con unos pilotos traseros que parecían esculpidos por el viento, rompían con todo lo establecido. Pero la verdadera revolución estaba en su interior: el volante de buje fijo, que mantenía los mandos siempre en su sitio, y la instrumentación digital translúcida en el centro del salpicadero creaban una atmósfera futurista y única. Era un coche que te hacía sentir que conducías un prototipo, un espacio diseñado para sorprender y fascinar.
Tecnología y características
Más allá de su espectacular puesta en escena interior, el C4 democratizó tecnologías que mejoraban la vida a bordo. El regulador y limitador de velocidad, accesibles desde el innovador volante, o el ambientador integrado eran detalles que marcaban la diferencia. El propio motor 1.6 HDi, con su inyección directa por conducto común, era una pieza de ingeniería moderna y eficiente para la época, logrando consumos muy bajos sin sacrificar una respuesta solvente para la conducción cotidiana.
Competencia
En la arena de los compactos, el C4 se enfrentó a titanes como el Volkswagen Golf, el Ford Focus o el Renault Mégane. Mientras el Golf presumía de calidad y el Focus de dinamismo, el C4 jugaba la carta de la originalidad y el confort supremo. Era la elección para aquellos conductores que no querían uno más, para quienes valoraban la audacia en el diseño y una experiencia de conducción diferente, más centrada en el bienestar que en la deportividad pura.
Conclusión
El Citroën C4 HDi 92 es mucho más que un coche; es una experiencia. Un vehículo con una personalidad arrolladora que supo combinar como pocos un diseño vanguardista con un confort de marcha excepcional y un coste de uso muy contenido. Aunque no sea el más rápido de su clase, su capacidad para hacerte sentir especial en cada kilómetro y su fiabilidad mecánica lo convierten en una opción tremendamente inteligente y emocional, un clásico moderno que sigue despertando sonrisas.




