Citroën C4 5p HDi 92 VTR Plus · 90 CV (2004-2008)

2005
Gasóleo
FWD
Manual 5v
Citroën C4 - Vista 1
Citroën C4 - Vista 2
Citroën C4 - Vista 3
Citroën C4 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Citroën C4

Potencia

90CV

Par

215Nm

Consumo

4.7l/100

Emisiones

125g/km

0-100 km/h

12.5s

Vel. Máx.

180km/h

Peso

1330kg

Precio

17,420

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

320 L

Depósito

60 L

Potencia

66 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima90 CV / 66 kW
Par máximo215 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero320 L

Análisis detallado del Citroën C4 5p HDi 92 VTR Plus · 90 CV (2004-2008)

Descripción general

El Citroën C4 de 2005 irrumpió en el segmento de los compactos como un soplo de aire fresco y audacia. No era solo un coche, era una declaración de intenciones, un vehículo que desafiaba lo convencional con un diseño futurista y soluciones únicas que capturaron la imaginación de toda una generación de conductores.

Experiencia de conducción

Al volante, el C4 con su motor HDi de 90 CV transmite una sensación de calma y eficiencia. No busca récords de velocidad, sino ofrecer un viaje placentero y sereno. Su generoso par motor a bajas vueltas lo hace ágil en ciudad y en recuperaciones, mientras que la suspensión prioriza el confort, filtrando las irregularidades del asfalto con una suavidad que te envuelve y te hace disfrutar de cada kilómetro sin estrés.

Diseño y estética

Visualmente, el C4 es una obra de arte rodante. Su carrocería de líneas curvas y fluidas rompió moldes, pero fue su interior lo que realmente dejó una marca imborrable. El volante de buje fijo, una genialidad ergonómica, y la instrumentación digital central crearon un puesto de conducción vanguardista y minimalista que, aún hoy, se siente especial y diferente a todo lo demás.

Tecnología y características

Citroën volcó su espíritu innovador en este modelo. Más allá del icónico volante, el C4 democratizó tecnologías como el regulador y limitador de velocidad o el encendido automático de luces. Su motor diésel con inyección directa por conducto común era un ejemplo de eficiencia y refinamiento para la época, logrando consumos muy bajos sin sacrificar una respuesta agradable.

Competencia

En un mercado ferozmente competido, el C4 se enfrentó a gigantes como el Volkswagen Golf, el Ford Focus o el Renault Mégane. Mientras sus rivales apostaban por la sobriedad o la deportividad, el Citroën jugó la carta de la originalidad y el confort supremo, logrando hacerse un hueco en el corazón de aquellos que buscaban un coche con una personalidad arrolladora.

Conclusión

El Citroën C4 HDi 92 no es un coche que se elige solo con la cabeza, sino también con el corazón. Es la elección perfecta para quien valora un diseño que trasciende el tiempo, un confort de marcha excepcional y una eficiencia notable en el día a día. Fue, y sigue siendo, un coche valiente que demostró que se podía ser práctico y a la vez profundamente emocionante.