Especificaciones y análisis del Citroën C4
Potencia
109CV
Par
147Nm
Consumo
7.1l/100
Emisiones
169g/km
0-100 km/h
10.6s
Vel. Máx.
194km/h
Peso
1275kg
Precio
17,100€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
320 L
60 L
80 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C4 5p 1.6i 16v 110cv Exclusive (2008)
Descripción general
El Citroën C4 de 2005 no fue solo un coche, fue una declaración de intenciones. En un mercado de compactos a menudo predecible, Citroën rompió el molde con una propuesta que irradiaba audacia y vanguardia. Conducirlo era sentir que el futuro, tal y como se imaginaba a principios de siglo, había llegado a tu garaje, envuelto en un diseño que no dejaba a nadie indiferente.
Experiencia de conducción
Al volante, el motor 1.6 de 109 caballos se siente voluntarioso y lleno de vida. Es un propulsor atmosférico de la vieja escuela, que pide ser llevado con alegría para entregar lo mejor de sí, acompañado por el tacto de su cambio manual de cinco velocidades. No es un deportivo, pero su agilidad y, sobre todo, su excepcional confort de marcha, herencia de la tradición Citroën, convierten cada viaje en una experiencia placentera y relajada.
Diseño y estética
Visualmente, el C4 es una obra de arte rodante. Su carrocería de líneas suaves y redondeadas culmina en una zaga inconfundible, pero es en el interior donde la magia explota. El volante de buje fijo, una genialidad ergonómica que mantiene los controles siempre en su sitio, y la instrumentación digital central sobre una pantalla translúcida, crean una atmósfera de nave espacial. Cada detalle fue pensado para ser diferente y especial.
Tecnología y características
Más allá de su estética, el C4 democratizó tecnologías que se sentían de un segmento superior. El volante multifunción de buje fijo era el centro de mando, permitiendo controlar casi todo sin apartar las manos. La instrumentación digital central ofrecía una lectura clara y futurista, mientras que elementos como el control de crucero o el limitador de velocidad en este acabado Exclusive reforzaban esa sensación de estar a bordo de un coche adelantado a su tiempo.
Competencia
En su época, luchó valientemente contra gigantes como el Volkswagen Golf, el Ford Focus o el Renault Mégane. Mientras sus rivales apostaban por la sobriedad alemana, el dinamismo o un diseño también atrevido pero diferente, el C4 jugó la carta de la originalidad y el confort supremo. Era la elección para quien no quería el mismo coche que su vecino, para quien valoraba la innovación y una personalidad arrolladora.
Conclusión
El Citroën C4 de primera generación es mucho más que un simple compacto usado; es un pedazo de historia del diseño automotriz. Un coche con un alma inmensa, que te enamora por su valentía y te conquista por su comodidad. Representa una época en la que Citroën se atrevió a soñar, y nos invitó a todos a hacerlo con ellos. Hoy, sigue siendo una opción fantástica para quien busca un coche con carácter.




