Citroën C4 5p HDi 138 Exclusive · 136 CV (2008)

2005
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Citroën C4 - Vista 1
Citroën C4 - Vista 2
Citroën C4 - Vista 3
Citroën C4 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Citroën C4

Potencia

136CV

Par

320Nm

Consumo

5.4l/100

Emisiones

142g/km

0-100 km/h

9.7s

Vel. Máx.

207km/h

Peso

1450kg

Precio

20,370

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

320 L

Depósito

60 L

Potencia

100 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima136 CV / 100 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero320 L

Análisis detallado del Citroën C4 5p HDi 138 Exclusive · 136 CV (2008)

Descripción general

El Citroën C4 de 2005 no fue simplemente un coche; fue una declaración de intenciones. En un mercado de compactos a menudo predecible, Citroën se atrevió a romper el molde con un vehículo que irradiaba personalidad y vanguardia. Con su diseño audaz y soluciones tecnológicas únicas, el C4 te invitaba a experimentar la conducción desde una perspectiva completamente nueva, llena del inconfundible 'charme' francés.

Experiencia de conducción

Al volante del C4 con el motor HDi de 136 CV, la sensación es de un empuje contundente y sereno. Sus 320 Nm de par se sienten desde muy bajas vueltas, proporcionando una aceleración vigorosa y adelantamientos seguros, todo ello gestionado por una caja manual de seis velocidades. No es un deportivo, sino un compañero de viaje excepcional, donde el confort de marcha y la suavidad de su suspensión te aíslan del asfalto y convierten cada trayecto en una experiencia relajante y placentera.

Diseño y estética

Visualmente, el C4 es una obra de arte rodante. Su carrocería de líneas curvas y fluidas, culminando en una zaga inconfundible, lo distinguía de inmediato. Pero la verdadera revolución estaba en su interior: el volante de buje fijo, que mantenía el centro inmóvil mientras giraba el aro, era una genialidad que concentraba funciones y mejoraba la seguridad. Junto a la instrumentación digital central, creaba un puesto de conducción futurista que parecía sacado de una película de ciencia ficción.

Tecnología y características

Citroën democratizó la tecnología con el C4. Más allá de su icónico volante, ofrecía elementos poco comunes en su segmento, como el limitador y regulador de velocidad, el encendido automático de luces y limpiaparabrisas, o un ambientador integrado. La pantalla translúcida central, que cambiaba de color según la luz, no solo era funcional sino también un detalle estético que reforzaba su carácter innovador y su enfoque en el bienestar a bordo.

Competencia

En el competitivo ruedo de los compactos, el C4 se enfrentó a titanes como el Volkswagen Golf, el Ford Focus y el Renault Mégane. Mientras el Golf apostaba por la sobriedad y la calidad percibida, y el Focus por un chasis dinámico, el C4 jugó la carta de la originalidad y el confort supremo. Era la elección para quien buscaba diferenciarse y priorizaba un viaje tranquilo y un diseño que no dejaba a nadie indiferente.

Conclusión

El Citroën C4 de esta generación es un coche que se ama o no se entiende, pero nunca pasa desapercibido. Representa una época en la que Citroën no tenía miedo de arriesgar, creando un vehículo con un alma única, confortable y lleno de soluciones ingeniosas. Es más que un medio de transporte; es una experiencia, un recuerdo de que la automoción también puede ser un ejercicio de creatividad y audacia.