Citroën C4 5p 2.0i 16v 143cv Exclusive Aut. (2004-2008)

2005
Gasolina
FWD
Automático 4v
Citroën C4 - Vista 1
Citroën C4 - Vista 2
Citroën C4 - Vista 3
Citroën C4 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Citroën C4

Potencia

140CV

Par

200Nm

Consumo

8.1l/100

Emisiones

193g/km

0-100 km/h

10.1s

Vel. Máx.

206km/h

Peso

1367kg

Precio

21,000

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 4v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

320 L

Depósito

60 L

Potencia

103 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima140 CV / 103 kW
Par máximo200 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 4v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero320 L

Análisis detallado del Citroën C4 5p 2.0i 16v 143cv Exclusive Aut. (2004-2008)

Descripción general

El Citroën C4 de 2005 irrumpió en el segmento de los compactos como un soplo de aire fresco y audacia. No era un coche más; era una declaración de intenciones, un vehículo que buscaba cautivar a través de un diseño y una filosofía que rompían con lo establecido, ofreciendo una visión del futuro en el presente.

Experiencia de conducción

Al volante, el C4 2.0i de 140 CV transmite una sensación de suavidad y confort innegable. Su motor atmosférico, asociado a una caja automática de 4 velocidades, invita a una conducción tranquila y relajada, donde la potencia se entrega de forma progresiva. No busca la deportividad explosiva, sino el placer de viajar en una burbuja de comodidad, con una suspensión que filtra las imperfecciones del asfalto con maestría.

Diseño y estética

El diseño es el alma del C4. Su carrocería de líneas curvas y fluidas, junto con una trasera inconfundible, lo convertían en una escultura rodante. Pero la verdadera revolución estaba en su interior: el volante de buje fijo, una genialidad que mantenía los controles siempre en la misma posición, y la instrumentación digital central, que parecía sacada de una nave espacial. Era un coche que te hacía sentir especial y diferente.

Tecnología y características

Para su época, el C4 en su acabado Exclusive era un escaparate tecnológico. Más allá de su icónico volante, ofrecía elementos como el limitador y regulador de velocidad, faros de xenón direccionales o el climatizador bizona. Era la prueba de que la innovación y el confort de gamas superiores podían democratizarse en un coche compacto, haciendo la vida a bordo más fácil y segura.

Competencia

En un mercado dominado por la sobriedad de rivales como el Volkswagen Golf, la eficacia del Ford Focus o la popularidad del Renault Mégane, el Citroën C4 se erigía como la alternativa para el corazón. Era la elección de quien valoraba la originalidad, el confort supremo y un diseño que no dejaba a nadie indiferente, por encima de la pura eficacia dinámica o la tradición.

Conclusión

El Citroën C4 de primera generación es mucho más que un coche; es una experiencia y un recuerdo de una época en la que las marcas se atrevían a soñar. Con su motor solvente y su enfoque en el confort, fue un compañero de viaje excepcional. Un vehículo con una personalidad arrolladora que, aún hoy, sigue girando cabezas y evocando una sonrisa por su valentía y su inconfundible estilo francés.