Especificaciones y análisis del Citroën C4
Potencia
140CV
Par
200Nm
Consumo
8.1l/100
Emisiones
193g/km
0-100 km/h
10.1s
Vel. Máx.
206km/h
Peso
1367kg
Precio
20,000€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 4v
FWD
5 / 5 puertas
320 L
60 L
103 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C4 5p 2.0i 16v 143cv Exclusive Aut. (2008)
Descripción general
El Citroën C4 de 2005 fue una declaración de intenciones, un coche que se atrevió a romper moldes. Esta versión de 2008, con su motor 2.0i de 140 CV y cambio automático, representa la madurez de un modelo que no solo te transportaba, sino que te envolvía en una visión única del confort y la tecnología. Es el recuerdo de una época en la que la originalidad en el diseño era un valor supremo, un coche con alma y carácter inconfundibles.
Experiencia de conducción
Al volante, el C4 ofrece una experiencia de conducción serena y placentera. El motor de gasolina de 140 CV, asociado a una caja automática de 4 velocidades, entrega la potencia de forma suave y progresiva, ideal para una conducción relajada y viajes largos. No busca la deportividad, y el cambio puede sentirse algo perezoso, pero su enfoque es el confort absoluto. La suspensión filtra las irregularidades del asfalto con una maestría que te hace sentir flotando, un sello inconfundible de Citroën que invita a disfrutar del trayecto sin prisas.
Diseño y estética
El diseño es el rasgo más emocional y definitorio del C4. Su silueta redondeada, casi futurista para su tiempo, se desmarcaba de las líneas conservadoras de sus competidores. El volante de buje fijo es una genialidad y una audacia, una pieza central que concentra los mandos y permanece inmóvil mientras el aro gira, creando una conexión única con el coche. La instrumentación digital y central refuerza ese carácter vanguardista, convirtiendo el habitáculo en una experiencia diferente a todo lo demás.
Tecnología y características
Para su época, el C4 era un escaparate tecnológico. Más allá del icónico volante de buje fijo y la instrumentación digital, esta versión Exclusive venía cargada de equipamiento. Elementos como el control de crucero, el climatizador automático o los faros de xenón eran parte de su atractivo. La transmisión automática, aunque de solo cuatro marchas, era una apuesta por el confort que encajaba perfectamente con la filosofía del vehículo, priorizando la suavidad sobre la rapidez.
Competencia
En el competitivo segmento de los compactos, el C4 se enfrentó a gigantes como el Volkswagen Golf, el Ford Focus o el Renault Mégane. Mientras el Golf ofrecía una calidad de construcción superior y el Focus una conducción más dinámica, el C4 jugaba sus cartas con un confort de marcha excepcional y un diseño que polarizaba. Su gran rival en originalidad fue, quizás, el Mégane de la época, pero el C4 se sentía aún más atrevido, conquistando a quienes valoraban la personalidad por encima de todo.
Conclusión
El Citroën C4 2.0i Exclusive es más que un simple coche; es una pieza de la historia del automóvil que representa la audacia de una marca. Un vehículo con una personalidad arrolladora, pensado para quienes buscan un confort superlativo y están dispuestos a perdonarle un cambio automático que no es el más rápido. Es un coche que, aún hoy, se siente especial y diferente, un tributo rodante a la creatividad y al bienestar a bordo, perfecto para quien busca un clásico moderno con alma.




