Especificaciones y análisis del Citroën C4
Potencia
136CV
Par
190Nm
Consumo
7.8l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
9.2s
Vel. Máx.
207km/h
Peso
1262kg
Precio
19,470€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
320 L
60 L
100 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C4 5p 2.0i 16v 138cv Exclusive (2004-2005)
Descripción general
El Citroën C4 de 2005 irrumpió en el mercado como un soplo de aire fresco, una declaración de intenciones que dejaba atrás al exitoso pero convencional Xsara. Fue la apuesta de Citroën por la vanguardia y la diferenciación en un segmento de compactos muy competido, un coche que no dejaba a nadie indiferente y que prometía una experiencia única desde el primer vistazo.
Experiencia de conducción
Al volante, el motor 2.0 de 136 caballos se siente lleno y voluntarioso, con una entrega de potencia lineal que te invita a subir de vueltas para extraer todo su carácter. No es un deportivo radical, pero su aceleración de 9.2 segundos te saca una sonrisa y te da la confianza necesaria para cualquier adelantamiento. El chasis busca el equilibrio perfecto entre el confort legendario de la marca y una estabilidad notable, transmitiendo seguridad en curva sin castigar a los ocupantes. Es un coche para disfrutar del viaje, sintiendo la carretera de una forma filtrada y placentera.
Diseño y estética
Hablar del C4 es hablar de diseño. Su carrocería de líneas curvas y fluidas, con esa zaga tan personal y un frontal afilado, era casi una escultura rodante en 2005. Pero la verdadera revolución estaba en el interior: el volante de buje fijo, una genialidad que mantenía los controles siempre en su sitio, y la instrumentación digital central, que parecía sacada de una nave espacial. Era un habitáculo que te envolvía y te hacía sentir que conducías el futuro.
Tecnología y características
Para su época, el C4 Exclusive era un escaparate tecnológico. Más allá de su innovador puesto de conducción, equipaba elementos de segmentos superiores. El control de crucero, el climatizador o los sensores de aparcamiento eran parte de su arsenal. La pantalla translúcida central no solo era un rasgo de estilo, sino que ofrecía una lectura clara de la información vital sin apenas desviar la vista de la carretera, una solución ingeniosa que priorizaba la seguridad y el confort.
Competencia
En el competitivo ruedo de los compactos, el C4 se enfrentó a titanes como el Volkswagen Golf, el Ford Focus o el Renault Mégane II. Mientras sus rivales apostaban por la sobriedad alemana o la evolución continuista, el Citroën jugó la carta de la originalidad y el confort. Su lucha era contra el Peugeot 307, con quien compartía plataforma, y el SEAT León, que ofrecía un enfoque más deportivo, pero el C4 siempre tuvo un alma propia e inconfundible.
Conclusión
El Citroën C4 2.0 Exclusive no fue solo un coche más; fue una experiencia, una valiente demostración de que se podía ser diferente y triunfar. Combinaba un rendimiento solvente y agradable con un diseño que rompía todos los moldes y un interior que te transportaba a otra dimensión. Es un coche para recordar, una elección para quienes valoran la audacia y el carácter por encima de lo convencional, dejando una huella imborrable en la historia del automóvil.




