Especificaciones y análisis del Citroën C4
Potencia
88CV
Par
133Nm
Consumo
6.4l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
12.8s
Vel. Máx.
182km/h
Peso
1182kg
Precio
12,120€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 3 puertas
314 L
60 L
65 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C4 Coupé 1.4i 16v 90cv LX (2004-2005)
Descripción general
El Citroën C4 Coupé de 2005 irrumpió en el segmento de los compactos como una bocanada de aire fresco y audacia. No era simplemente un coche, era una declaración de principios, un vehículo que se atrevía a ser diferente en un mercado dominado por el conservadurismo. Con esta versión de acceso, Citroën demostró que el diseño vanguardista y la innovación no estaban reñidos con la sencillez.
Experiencia de conducción
Al volante, sus 88 caballos invitan a una conducción tranquila y relajada. No busques una aceleración que te pegue al asiento, sino la suavidad y el confort de marcha característicos de la marca. Es un coche para disfrutar del viaje, para sentir cómo la suspensión filtra las irregularidades del asfalto y cómo su motor, aunque modesto, responde con honestidad. La sensación es la de pilotar una nave futurista en una misión cotidiana, donde la comodidad prevalece sobre la adrenalina.
Diseño y estética
Su diseño es, sin duda, su alma. La silueta coupé, con esa zaga partida y unas líneas afiladas y fluidas, era pura provocación en 2005 y sigue siendo magnética hoy. Rompía con todo lo establecido, creando una estética que o amabas o detestabas, pero que jamás dejaba indiferente. Por dentro, la revolución continuaba con su icónico volante de buje fijo y la instrumentación digital central, un interior que parecía sacado de una película de ciencia ficción y que te hacía sentir en un espacio único.
Tecnología y características
A pesar de ser una versión de entrada, el C4 Coupé democratizó la tecnología. El volante de buje fijo, que agrupaba múltiples controles sin que estos girasen con el aro, fue una genialidad ergonómica. La pantalla translúcida central, que proyectaba la información en el corazón del salpicadero, buscaba minimizar la distracción del conductor. Aunque careciera de los lujos de gamas superiores, la base tecnológica que definía al C4 era tan innovadora que transformaba por completo la experiencia de conducción.
Competencia
En su época, se enfrentó a gigantes como el Volkswagen Golf, el Ford Focus o el Renault Mégane. Mientras sus rivales apostaban por la sobriedad alemana o una deportividad más convencional, el C4 Coupé jugaba en otra liga: la del estilo y la originalidad. No competía en prestaciones puras, sino en personalidad. Era la elección para quien no quería el mismo coche que su vecino, para quien buscaba un refugio de diseño y confort en la jungla del asfalto.
Conclusión
El Citroën C4 Coupé 1.4i es una oda a la valentía creativa. Es un coche que se compra con el corazón, seducido por unas formas que desafiaron su tiempo. Representa la posibilidad de conducir algo especial y diferente cada día, sin renunciar a la practicidad de un compacto. Más que un medio de transporte, es una pequeña obra de arte rodante que ofreció una experiencia de futuro a un precio terrenal, un legado de diseño que perdura.




