Especificaciones y análisis del Citroën C4
Potencia
90CV
Par
215Nm
Consumo
4.5l/100
Emisiones
120g/km
0-100 km/h
12.5s
Vel. Máx.
180km/h
Peso
1330kg
Precio
12,890€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 3 puertas
314 L
60 L
66 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C4 Coupé HDi 92 LX · 90 CV (2008)
Descripción general
El Citroën C4 Coupé de 2005 fue una audaz declaración de intenciones, un vehículo que rompió con la monotonía del segmento compacto. Con su motor HDi de 90 caballos, no solo prometía un diseño que giraba cabezas, sino también un corazón diésel eficiente y fiable, pensado para sentir la carretera sin que el bolsillo sufriera. Era la perfecta simbiosis entre la vanguardia francesa y la lógica del día a día.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del C4 Coupé es una experiencia centrada en el confort y la suavidad. Sus 90 caballos y 215 Nm de par motor empujan con una calma sorprendente desde bajas vueltas, haciendo que la conducción urbana y los viajes largos sean un auténtico placer. No busca la adrenalina de una aceleración fulgurante, sino la serenidad de una marcha estable y un consumo ridículamente bajo. La suspensión filtra las imperfecciones con maestría, transmitiendo una sensación de flotar sobre el asfalto, un sello inconfundible de Citroën que te envuelve y te hace disfrutar del viaje.
Diseño y estética
Su diseño es pura emoción. La silueta del coupé, con esa caída de techo dramática y la luneta trasera partida, era una obra de arte rodante que parecía sacada de un salón del automóvil. Era diferente a todo, un ejercicio de valentía que polarizaba opiniones pero que jamás pasaba desapercibido. Por dentro, la revolución continuaba con su volante de buje fijo y la instrumentación digital central, creando un puesto de conducción futurista y único que te hacía sentir a los mandos de una nave espacial. Un coche con una personalidad arrolladora.
Tecnología y características
Para su época, el C4 estaba a la vanguardia. El volante de buje fijo, que agrupaba múltiples funciones al alcance de los dedos sin mover las manos, era una genialidad ergonómica. La pantalla translúcida central ofrecía una lectura clara y diferente de la información vital. Elementos como el limitador y regulador de velocidad o el ambientador integrado no eran comunes en su categoría, demostrando el esfuerzo de Citroën por democratizar la tecnología y añadir detalles que marcaban la diferencia y mejoraban la vida a bordo.
Competencia
Luchaba en un segmento reñido contra gigantes como el Volkswagen Golf, el SEAT León o el Ford Focus. Mientras el Golf era la referencia en calidad y sobriedad y el León apostaba por un carácter más deportivo, el C4 jugaba en su propia liga: la del diseño y el confort. Su rival más directo en audacia estilística fue quizás el Renault Mégane de la época, pero el C4 Coupé se sentía aún más especial, más atrevido. Era la elección para quien no quería uno más, sino el coche que reflejara su propia individualidad.
Conclusión
El Citroën C4 Coupé HDi 92 es un coche con alma. Representa la perfecta unión entre un diseño espectacular que sigue viéndose moderno y un motor diésel robusto y económico que lo convierte en un compañero de viaje leal. No es el más rápido ni el más dinámico, pero ofrece algo que pocos pueden igualar: la sensación de conducir una pieza de diseño única, un coche que te hace sentir especial cada vez que lo miras y lo conduces. Un clásico moderno que dejó una huella imborrable.




