Citroën C4 Coupé 1.6i 16v 110cv LX (2004-2008)

2005
Gasolina
FWD
Manual 5v
Citroën C4 - Vista 1
Citroën C4 - Vista 2
Citroën C4 - Vista 3
Citroën C4 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Citroën C4

Potencia

109CV

Par

147Nm

Consumo

7.1l/100

Emisiones

169g/km

0-100 km/h

10.6s

Vel. Máx.

194km/h

Peso

1275kg

Precio

12,500

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

314 L

Depósito

60 L

Potencia

80 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima109 CV / 80 kW
Par máximo147 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero314 L

Análisis detallado del Citroën C4 Coupé 1.6i 16v 110cv LX (2004-2008)

Descripción general

El Citroën C4 Coupé de 2005 no fue simplemente un coche; fue una declaración de intenciones. En una época de diseños conservadores, Citroën se atrevió a romper moldes con una propuesta futurista y audaz que capturaba miradas y generaba conversaciones. Este coupé no buscaba ser uno más, sino ofrecer una experiencia diferente, un refugio de originalidad y confort con el inconfundible sello de la marca francesa.

Experiencia de conducción

Al volante, el motor 1.6 de 109 caballos se siente voluntarioso y suficiente para el día a día, sin pretensiones deportivas pero con una entrega suave y progresiva. La verdadera magia de Citroën reside en su chasis, que prioriza un confort de marcha excepcional, filtrando las irregularidades del asfalto con una maestría que te hace sentir flotando. No es el más ágil en curvas cerradas, pero su nobleza y la sensación de control transmiten una confianza que invita a disfrutar del viaje sin prisas, sintiendo cómo el coche te cuida en cada kilómetro.

Diseño y estética

Visualmente, el C4 Coupé es una obra de arte rodante. Su silueta afilada, la caída del techo y, sobre todo, su zaga partida con un alerón integrado y una luneta dividida, son detalles que lo convierten en un icono instantáneo. Por dentro, la revolución continúa con su volante de buje fijo, que agrupa los controles principales mientras el aro gira a su alrededor, y una instrumentación digital central que parece sacada de una nave espacial. Es un diseño que emociona y que, incluso hoy, se siente increíblemente moderno y especial.

Tecnología y características

Citroën impregnó al C4 con innovaciones que lo distinguían claramente de la competencia. El ya mencionado volante de buje fijo era una proeza ergonómica para la época. La pantalla translúcida central ofrecía una lectura clara de la velocidad sin apartar la vista de la carretera. Pero el detalle que define su carácter es el ambientador integrado, un pequeño lujo que demostraba que la tecnología también podía apelar a los sentidos y al bienestar, creando una atmósfera única en el habitáculo.

Competencia

En el competitivo segmento de los compactos, el C4 Coupé se enfrentó a rivales de peso como el Renault Mégane Coupé, con un diseño también atrevido, el Opel Astra GTC, de líneas más musculosas y enfoque deportivo, o el eterno Volkswagen Golf, que jugaba la carta de la sobriedad y la calidad percibida. Frente a ellos, el Citroën no competía en pura deportividad, sino que ofrecía una alternativa basada en el confort supremo y un diseño vanguardista que lo convertían en la elección pasional del segmento.

Conclusión

El Citroën C4 Coupé es mucho más que un simple medio de transporte; es una experiencia estética y sensorial. Un coche para quienes aprecian el diseño, la comodidad y la audacia por encima de las prestaciones puras. Su fuerte personalidad lo convierte en un futuro clásico, un vehículo que no deja indiferente y que recompensa a su conductor con un confort de marcha soberbio y la sensación de conducir algo verdaderamente único. Un coche con alma que se recuerda con cariño.