Especificaciones y análisis del Citroën C4
Potencia
136CV
Par
320Nm
Consumo
5.4l/100
Emisiones
142g/km
0-100 km/h
9.7s
Vel. Máx.
207km/h
Peso
1450kg
Precio
20,120€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 3 puertas
314 L
60 L
100 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C4 Coupé HDi 138 VTS · 136 CV (2008)
Descripción general
El Citroën C4 Coupé HDi 138 VTS no era simplemente un coche, era una declaración de intenciones rodante. En una época de diseños conservadores, Citroën se atrevió a lanzar un compacto que parecía sacado de una película de ciencia ficción, un vehículo que despertaba pasiones y no dejaba a nadie indiferente. Con su potente motor diésel y su acabado VTS, prometía combinar un rendimiento emocionante con un estilo inconfundible.
Experiencia de conducción
Al volante, el C4 VTS te envuelve en una experiencia única. El motor 2.0 HDi de 136 CV empuja con una fuerza contundente desde bajas vueltas gracias a sus 320 Nm de par, convirtiendo los adelantamientos en una maniobra rápida y segura. La caja de cambios manual de seis velocidades permite exprimir su potencial, mientras que el chasis ofrece un magnífico equilibrio entre el confort característico de Citroën y una agilidad sorprendente para viajar a buen ritmo. No es un deportivo radical, pero sí un gran turismo con el que devorar kilómetros sintiendo una conexión especial con la carretera.
Diseño y estética
Su diseño es, sin duda, su alma. La silueta del coupé, con esa zaga cortada de forma abrupta y la luneta partida, es un icono de la automoción de los 2000. Era una apuesta arriesgada que rompía con todo lo establecido, una escultura en movimiento. Por dentro, la audacia continuaba con el volante de buje fijo, que agrupaba multitud de funciones, y la instrumentación digital central. Sentarse en él era como entrar en una cabina de pilotaje, una sensación futurista que aún hoy sorprende.
Tecnología y características
Para su tiempo, el C4 estaba a la vanguardia tecnológica. El mencionado volante de buje fijo no era un mero capricho estético, sino un intento de mejorar la ergonomía y la seguridad. La pantalla translúcida central que mostraba la velocidad y otra información clave era otra de sus señas de identidad. Además, equipaba elementos como el control de crucero, faros de xenón direccionales o alerta de cambio involuntario de carril, tecnologías que lo situaban un paso por delante de muchos de sus contemporáneos.
Competencia
Luchó en el reñido segmento de los compactos contra titanes como el Volkswagen Golf, el Ford Focus o el Renault Mégane Coupé. Mientras el Golf ofrecía una sobriedad y calidad percibida superiores y el Focus destacaba por una dinámica de conducción más afilada, el C4 jugaba en su propia liga. Su baza era la originalidad, el confort de marcha y una estética que lo convertía en una elección pasional frente a la racionalidad de sus competidores.
Conclusión
El Citroën C4 Coupé HDi 138 VTS es un coche que se compra con el corazón. Representa una época en la que Citroën no tenía miedo de innovar y de crear vehículos con una personalidad arrolladora. Es un coche que, a pesar de los años, sigue girando cabezas y generando sonrisas. Más que un simple medio de transporte, es un pedazo de historia del diseño automotriz, un compañero de viaje fiel que ofrecía rendimiento, eficiencia y, sobre todo, un alma inconfundible.




