Especificaciones y análisis del Citroën C4
Potencia
136CV
Par
320Nm
Consumo
5.4l/100
Emisiones
142g/km
0-100 km/h
9.7s
Vel. Máx.
207km/h
Peso
1450kg
Precio
21,170€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 3 puertas
314 L
60 L
100 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C4 Coupé HDi 138 VTS · 136 CV (2004-2008)
Descripción general
El Citroën C4 Coupé HDi 138 VTS fue una audaz declaración de intenciones a mediados de los 2000. Rompiendo moldes, Citroën nos entregó un coupé de líneas futuristas impulsado por un corazón diésel potente y lleno de par. No era un coche más, era una escultura rodante que prometía sensaciones deportivas con la eficiencia de un gran viajero, una combinación que enamoró a quienes buscaban diferenciarse.
Experiencia de conducción
Al volante, el C4 VTS HDi se siente como una fuerza tranquila y poderosa. El empuje de su motor de 2.0 litros y 320 Nm es contundente desde bajas vueltas, convirtiendo cada adelantamiento en un mero trámite y cada incorporación en un placer. Aunque su chasis prioriza el confort característico de la marca sobre la agilidad extrema, se muestra aplomado y seguro en carreteras de curvas, permitiendo un ritmo alegre. Es el compañero perfecto para devorar kilómetros, un gran turismo en formato compacto que te abraza con su comodidad sin renunciar a una respuesta enérgica cuando se la pides.
Diseño y estética
Visualmente, el C4 Coupé es pura vanguardia y emoción. Su silueta afilada, la caída del techo y, sobre todo, su zaga partida con un alerón que divide la luneta, son un ejercicio de diseño que aún hoy sigue girando cabezas. Era una apuesta arriesgada y personal, un coche que no dejaba indiferente a nadie. La versión VTS acentuaba su carácter con llantas de 17 pulgadas y detalles específicos que subrayaban su alma rebelde. Conducirlo era llevar una pieza de diseño francés contemporáneo por la calle.
Tecnología y características
Para su época, el C4 fue un escaparate tecnológico. El volante de buje fijo, que mantenía el centro inmóvil mientras el aro giraba, era su seña de identidad más icónica, agrupando multitud de controles al alcance de los dedos. La instrumentación digital translúcida en el centro del salpicadero parecía sacada de una película de ciencia ficción. Además, introdujo innovaciones poco comunes en su segmento, como la alerta de cambio involuntario de carril o los faros bi-xenón direccionales, demostrando que la audacia de Citroën no se limitaba al diseño.
Competencia
En un mercado dominado por compactos deportivos como el Volkswagen Golf GT TDI o el SEAT León FR, el C4 Coupé HDi VTS jugó una carta diferente. Mientras sus rivales alemanes y españoles ofrecían un tacto más firme y tradicionalmente deportivo, el Citroën contraponía un confort de marcha superior y un diseño radicalmente distinto. Luchaba también contra el Alfa Romeo 147 JTD, otro coche con un fuerte componente pasional, pero el C4 se sentía más futurista y único en su propuesta.
Conclusión
El Citroën C4 Coupé HDi 138 VTS es más que un coche; es un recuerdo imborrable de una época en la que las marcas se atrevían a soñar. Representa el equilibrio casi perfecto entre un diseño espectacular, un confort de viaje excepcional y las prestaciones contundentes de un motor diésel moderno y fiable. No fue el más rápido ni el más ágil, pero sí uno de los más carismáticos y especiales. Un coche con un alma inmensa que dejó una huella profunda en quienes lo condujeron.




