Especificaciones y análisis del Citroën C4
Potencia
136CV
Par
190Nm
Consumo
7.8l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
9.2s
Vel. Máx.
207km/h
Peso
1262kg
Precio
19,270€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 3 puertas
314 L
60 L
100 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C4 Coupé 2.0i 16v 138cv VTS (2004-2006)
Descripción general
El Citroën C4 Coupé VTS de 2005 no era simplemente un coche, era una declaración de audacia rodante. En una época de diseños conservadores, Citroën rompió el molde con una propuesta que fusionaba vanguardia y un espíritu deportivo accesible, un vehículo que prometía emociones no solo al conducirlo, sino simplemente al contemplarlo.
Experiencia de conducción
Al volante, el motor de 2.0 litros y 136 caballos se siente voluntarioso y elástico, más un compañero de viaje rápido que un atleta de pura cepa. Su chasis ofrece ese equilibrio mágico tan francés: un confort de marcha que te aísla del asfalto imperfecto, pero con una agilidad y aplomo en curva que invitan a disfrutar de cada giro. No es el más rápido de su clase, pero la conexión que transmite a través de su cambio manual y su noble comportamiento lo convierten en una experiencia de conducción gratificante y llena de matices.
Diseño y estética
Visualmente, el C4 Coupé es una obra de arte futurista que ha envejecido con una dignidad increíble. Su silueta afilada, la caída del techo y, sobre todo, esa luneta trasera partida, son rasgos que gritan originalidad. Por dentro, la revolución continuaba con el icónico volante de buje fijo y una instrumentación digital central que parecía sacada de una nave espacial. Es un diseño que polariza, que no busca la aprobación universal, sino la pasión de quien sabe apreciar lo diferente.
Tecnología y características
Para su tiempo, el C4 era un escaparate tecnológico. El volante de buje fijo no era un mero capricho estético, sino que permitía agrupar una cantidad inusual de controles al alcance de los dedos, mejorando la ergonomía y la seguridad. La instrumentación digital, el control de crucero y los avanzados sistemas de seguridad activa y pasiva lo situaban un paso por delante de muchos de sus contemporáneos, ofreciendo una sensación de modernidad que aún hoy se percibe.
Competencia
En el competitivo ruedo de los compactos con aspiraciones, el C4 Coupé VTS se medía con titanes como el Ford Focus ST170, el Opel Astra GTC o el Renault Mégane Coupé. Mientras algunos rivales apostaban todo a la potencia bruta o a un comportamiento radical, el Citroën jugaba una carta diferente: la del diseño, el confort y una personalidad única, seduciendo a aquellos que buscaban algo más que simples cifras de rendimiento.
Conclusión
El Citroën C4 Coupé VTS es un coche para el corazón. Es la elección de quien valora la estética, la innovación y el placer de conducir un vehículo con un alma inconfundible. Más que un simple medio de transporte, es una pieza de diseño, un futuro clásico que representa una época de valentía para la marca. Conducirlo es redescubrir una forma diferente de entender el automóvil, una que prioriza la emoción y la singularidad.




