Especificaciones y análisis del Citroën C4
Potencia
140CV
Par
200Nm
Consumo
7.6l/100
Emisiones
182g/km
0-100 km/h
9.2s
Vel. Máx.
207km/h
Peso
1363kg
Precio
19,450€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 3 puertas
314 L
60 L
103 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C4 Coupé 2.0i 16v 143cv VTS (2005-2008)
Descripción general
El Citroën C4 VTS de 2005 no es solo un coche, es una declaración de intenciones. En una época de diseños conservadores, Citroën se atrevió a romper moldes con un coupé que parecía sacado de un salón del automóvil. Con su motor atmosférico de 2.0 litros y 140 caballos, prometía una experiencia de conducción pura y llena de carácter, un refugio para quienes buscan sentir la carretera.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante es redescubrir el placer de un motor atmosférico. La entrega de potencia es lineal y te pide llevarlo alto de vueltas, donde su sonido se vuelve adictivo. No es el más rápido de su clase, pero su chasis ofrece un maravilloso equilibrio entre la comodidad típica de Citroën y una agilidad que sorprende en curvas, comunicando todo lo que pasa bajo las ruedas sin llegar a ser incómodo. Es un coche que te invita a conducir, no solo a desplazarte.
Diseño y estética
Su estética es pura vanguardia, una escultura rodante que sigue girando cabezas. La trasera partida, con esa luneta dividida por el alerón, es su firma inconfundible. Las líneas afiladas y la silueta aerodinámica crean una presencia única. Por dentro, la audacia continúa con el volante de buje fijo y la instrumentación digital central, un entorno que te hace sentir en una nave espacial. Es un diseño que amas o detestas, pero que jamás deja indiferente.
Tecnología y características
Más allá de su apariencia futurista, el C4 VTS incorporaba soluciones ingeniosas para su tiempo. El volante de buje fijo, que mantenía los controles siempre en la misma posición, era una genialidad ergonómica. La pantalla translúcida central ofrecía la información de una manera clara y diferente. No era un portento en conectividad, pero detalles como el perfumador de ambiente integrado demostraban una atención al detalle y al bienestar a bordo muy propia de la marca.
Competencia
En el competitivo segmento de los compactos deportivos, se enfrentó a titanes como el Volkswagen Golf, el Opel Astra GTC o el Renault Mégane Coupé. Mientras algunos de sus rivales apostaban por la potencia bruta o la eficacia germana, el C4 VTS jugaba en su propia liga. Ofrecía una alternativa basada en el diseño, el confort de marcha y una personalidad arrolladora que lo convertían en la elección del corazón para muchos conductores.
Conclusión
El Citroën C4 VTS es mucho más que la suma de sus partes. Es un coche para nostálgicos y para valientes, una oda a la creatividad y al placer de conducir sin filtros. Representa una época en la que el diseño y las sensaciones podían primar sobre las cifras. Hoy, es un futuro clásico que ofrece una experiencia auténtica y especial, un coche con alma que se disfruta con cada kilómetro.




