Especificaciones y análisis del Citroën C4
Potencia
177CV
Par
202Nm
Consumo
8.4l/100
Emisiones
200g/km
0-100 km/h
8.3s
Vel. Máx.
227km/h
Peso
1412kg
Precio
18,450€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 3 puertas
314 L
60 L
130 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C4 Coupé 2.0i 16v 180cv VTS (2008)
Descripción general
El Citroën C4 VTS de 177 caballos no era un compacto más; era una declaración de intenciones, un grito de audacia y diseño francés en un mercado cada vez más homogéneo. Lanzado en 2008, este coupé representaba la culminación de la gama C4, ofreciendo una experiencia de conducción pura y un estilo que, aún hoy, hace girar cabezas.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del C4 VTS es redescubrir el placer de un motor atmosférico. Sus 177 caballos se entregan de forma lineal y adictiva, pidiendo ser llevados hasta las 7.000 revoluciones por minuto en un crescendo mecánico embriagador. La caja manual de cinco velocidades te conecta directamente con la máquina, y aunque su chasis no es el más radical, ofrece un equilibrio soberbio entre agilidad en curvas y confort para el día a día, permitiéndote sentir la carretera sin sacrificar la compostura. Es un coche que te habla y te exige, recompensándote con una sonrisa en cada trayecto.
Diseño y estética
Visualmente, el C4 VTS es una obra de arte vanguardista. Su silueta coupé, la zaga partida con ese alerón integrado y unos pilotos traseros inconfundibles lo convierten en un coche único. Pero la verdadera revolución estaba en su interior: el volante de buje fijo, que mantenía los controles siempre en la misma posición, y la instrumentación digital central translúcida, parecían sacados de una nave espacial. Era un diseño valiente, polarizante y absolutamente inolvidable.
Tecnología y características
Más allá de su atrevido diseño, el C4 VTS incorporaba tecnología pensada para el conductor. El motor 2.0 litros contaba con admisión variable para optimizar la respuesta en todo el rango de revoluciones, una solución técnica que realzaba su espíritu deportivo. Elementos como el control de estabilidad o el ya mencionado volante multifunción de buje fijo demostraban que Citroën podía combinar su tradicional innovación con las prestaciones de un auténtico compacto deportivo de su época.
Competencia
En la arena de los compactos deportivos, el C4 VTS se enfrentó a titanes como el Volkswagen Golf GTI, el Ford Focus ST o su compatriota, el Renault Mégane RS. Mientras muchos de sus rivales ya apostaban por el turbo, el Citroën defendía con orgullo la pureza de su motor atmosférico de altas revoluciones. Su principal arma no era la potencia bruta, sino un conjunto equilibrado y, sobre todo, una personalidad arrolladora que ninguno de sus competidores podía igualar.
Conclusión
El Citroën C4 VTS es mucho más que un coche rápido; es una experiencia emocional. Es un vehículo para quien valora la originalidad, el diseño con alma y la conexión mecánica de la vieja escuela. No es el más eficaz en circuito, pero sí uno de los que más carácter y carisma desprenden. Hoy es un futuro clásico, un recordatorio de una época en la que Citroën se atrevió a crear un coche que, simplemente, no se parece a ningún otro.




