Citroën C5 HDi 110 SX C.A.S. · 109 CV (2001-2004)

2001
Gasóleo
FWD
Automático 4v
Citroën C5 - Vista 1
Citroën C5 - Vista 2
Citroën C5 - Vista 3
Citroën C5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Citroën C5

Potencia

109CV

Par

250Nm

Consumo

6.5l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

12.7s

Vel. Máx.

188km/h

Peso

1410kg

Precio

21,048

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 4v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

456 L

Depósito

68 L

Potencia

80 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima109 CV / 80 kW
Par máximo250 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 4v

Capacidades

Depósito68 L
Maletero456 L

Análisis detallado del Citroën C5 HDi 110 SX C.A.S. · 109 CV (2001-2004)

Descripción general

El Citroën C5 de 2001 no era solo un coche, era una declaración de principios. En una época de berlinas cada vez más firmes, Citroën nos recordó el valor supremo del confort con un vehículo que te transportaba en una burbuja de serenidad, impulsado por el fiable motor HDi de 109 caballos y una suave caja automática.

Experiencia de conducción

Conducir este C5 es una experiencia que se siente casi mágica. La sensación es la de flotar sobre el asfalto, desconectado de las imperfecciones de la carretera gracias a su legendaria suspensión hidroneumática. No es un coche para buscar el límite, sino para disfrutar del viaje. El motor diésel empuja con calma y el cambio automático de cuatro marchas invita a una conducción relajada, transformando cada trayecto largo en un placer absoluto.

Diseño y estética

Su diseño, de líneas suaves y redondeadas, representó una evolución amable y aerodinámica a principios de siglo. Con su característica silueta de cinco puertas y una zaga elevada, el C5 proyectaba una imagen de solidez y elegancia discreta. Por dentro, el espacio era generoso y el habitáculo estaba concebido como un salón rodante, donde la comodidad de los pasajeros era la máxima prioridad.

Tecnología y características

La joya de la corona tecnológica era, sin duda, la suspensión Hidractiva 3. Este sistema inteligente adaptaba la altura y la dureza de la amortiguación en tiempo real, un prodigio de ingeniería que definía por completo su carácter. Aunque hoy echamos en falta pantallas táctiles, en su día ofrecía elementos avanzados como el climatizador o un completo ordenador de a bordo, mientras que su motor diésel common-rail era un referente de eficiencia.

Competencia

En el competitivo mercado de las berlinas medias, se enfrentó a gigantes como el Volkswagen Passat, el Ford Mondeo o el Renault Laguna. Mientras sus competidores apostaban por un tacto más dinámico o diseños más convencionales, el C5 jugó una carta única e imbatible: un nivel de confort en marcha que simplemente estaba en otra liga, atrayendo a quienes valoraban el bienestar por encima de todo.

Conclusión

Este Citroën C5 es el recuerdo de una filosofía automovilística que priorizaba el alma sobre la velocidad. Es un coche que te cuida, que te aísla del estrés y convierte la conducción en un acto de puro disfrute. Su legado es el de haber ofrecido una experiencia de viaje inigualable, una alfombra mágica para el día a día que, aún hoy, sigue siendo un referente de comodidad.