Especificaciones y análisis del Citroën C5
Potencia
109CV
Par
250Nm
Consumo
5.6l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
11.3s
Vel. Máx.
192km/h
Peso
1385kg
Precio
22,008€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
456 L
68 L
80 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C5 HDi 110 Exclusive · 109 CV (2003-2004)
Descripción general
El Citroën C5 de primera generación no era un coche más; era una declaración de intenciones. En un mundo que empezaba a obsesionarse con la deportividad, Citroën se mantuvo fiel a su esencia, ofreciendo una berlina que convertía cada viaje en una experiencia de confort supremo. Este C5 HDi 110 representaba el equilibrio perfecto entre eficiencia y una comodidad casi mágica, un refugio rodante para la familia.
Experiencia de conducción
Conducir este C5 es como flotar sobre el asfalto. La suspensión Hidractiva 3 es la protagonista absoluta, un sistema que te aísla de las imperfecciones de la carretera con una suavidad que ningún rival de la época podía igualar. El motor HDi de 109 CV, aunque modesto en cifras, empuja con una solvencia sorprendente desde bajas vueltas, invitando a una conducción tranquila y relajada. No busca emociones fuertes, sino ofrecer un bienestar inigualable en cada kilómetro.
Diseño y estética
El diseño del C5 de 2001 es una oda a la funcionalidad por encima de la estética. Su silueta de berlina esconde un práctico portón trasero que da acceso a un maletero inmenso, una solución ingeniosa y muy francesa. No enamoraba a primera vista, con sus formas redondeadas y una zaga que generó debate, pero su interior era un santuario de espacio y comodidad. Cada mando estaba pensado para ser usado sin esfuerzo, creando una atmósfera acogedora que te hacía sentir en casa.
Tecnología y características
La joya de la corona tecnológica era, sin duda, la suspensión Hidractiva 3. Más sencilla y fiable que sus predecesoras, adaptaba la altura del coche a la velocidad y al estado de la carretera, garantizando un confort y una estabilidad excepcionales. A esto se sumaba el eficiente motor diésel HDi con inyección por conducto común, un referente en su momento por su suavidad y bajo consumo. El equipamiento ponía la tecnología al servicio del bienestar del conductor y los pasajeros.
Competencia
En el competitivo segmento de las berlinas medias, el C5 se enfrentaba a gigantes como el Ford Mondeo, el Volkswagen Passat o el Renault Laguna. Mientras que sus rivales a menudo ofrecían un chasis más dinámico o una mayor calidad percibida, ninguno podía competir con el C5 en su terreno: el confort de marcha. El Citroën jugaba en su propia liga, atrayendo a aquellos que valoraban la comodidad por encima de todo lo demás.
Conclusión
El Citroën C5 HDi 110 fue mucho más que una simple berlina; fue la materialización de una filosofía. Un coche honesto, increíblemente cómodo y práctico, diseñado para devorar kilómetros sin fatiga. Aunque su diseño no dejara a nadie indiferente, su capacidad para cuidar de sus ocupantes era legendaria. Hoy, representa una forma de entender el automóvil que se echa de menos, un recordatorio de que el mayor lujo en la carretera es, a menudo, el confort.




