Especificaciones y análisis del Citroën C5
Potencia
136CV
Par
190Nm
Consumo
8.3l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
9.8s
Vel. Máx.
208km/h
Peso
1318kg
Precio
22,079€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
456 L
66 L
100 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C5 2.0i 16v Vivace · 136 CV (2003)
Descripción general
El Citroën C5 de 2001 irrumpió en el mercado como una declaración de intenciones, una berlina que ponía el confort por encima de todo. Con su motor 2.0i de 136 caballos, representaba el equilibrio perfecto entre prestaciones suficientes y una experiencia de viaje inigualable, encapsulando el espíritu innovador y audaz de la marca francesa en una carrocería familiar y elegante.
Experiencia de conducción
Conducir este C5 es como deslizarse sobre una alfombra mágica. La suspensión hidroneumática, sello de la casa, absorbe cada imperfección del asfalto con una suavidad que te aísla del mundo exterior. No es un coche de reacciones deportivas, sino un compañero fiel para devorar kilómetros sin fatiga. El motor de 136 CV responde con progresividad y silencio, creando una atmósfera de serenidad y control que te invita a disfrutar del placer de viajar sin prisas.
Diseño y estética
Su diseño, de líneas fluidas y redondeadas, marcó una evolución hacia la modernidad y la robustez. Abandonando las aristas de su predecesor, el C5 presentaba una silueta imponente y aerodinámica, con una trasera tipo 'liftback' de cinco puertas que combinaba la elegancia de una berlina con la practicidad de un portón trasero. Era un coche que transmitía solidez y una promesa de espacio y comodidad interior.
Tecnología y características
La joya de la corona tecnológica era, sin duda, su sofisticada suspensión hidroneumática, capaz de variar la altura de la carrocería y ofrecer un confort legendario. Más allá de esto, incorporaba elementos de seguridad y confort avanzados para su época, como múltiples airbags y ABS, todo pensado para hacer de cada trayecto una experiencia segura y placentera, fiel a la filosofía de 'créative technologie' de Citroën.
Competencia
En un segmento muy competido, el Citroën C5 se enfrentó a titanes como el Ford Mondeo, el Renault Laguna y el Volkswagen Passat. Mientras sus rivales alemanes apostaban por la sobriedad y un tacto más firme, y los franceses como el Peugeot 406 buscaban un equilibrio, el C5 jugaba su propia liga: la del confort absoluto, un argumento que enamoró a quienes valoraban el bienestar por encima de todo.
Conclusión
El Citroën C5 2.0i no es solo un coche, es una filosofía de vida sobre ruedas. Una oda al confort y a la tranquilidad, diseñado para quienes entienden que el verdadero lujo no es la velocidad, sino la calidad del tiempo que pasas viajando. Un vehículo con una personalidad arrolladora que, a pesar de los años, sigue siendo un referente en comodidad y un auténtico Citroën de corazón.




