Especificaciones y análisis del Citroën C5
Potencia
109CV
Par
240Nm
Consumo
5.4l/100
Emisiones
139g/km
0-100 km/h
11.3s
Vel. Máx.
190km/h
Peso
1499kg
Precio
18,472€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
471 L
66 L
80 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C5 HDi 110 FAP Attraction · 109 CV (2008)
Descripción general
El Citroën C5 de 2005 representa la culminación de una era para la marca francesa, un vehículo que no solo transporta, sino que envuelve en una burbuja de confort y distinción. Esta berlina no buscaba ser la más rápida ni la más deportiva, sino ofrecer una experiencia de viaje soberana, donde cada kilómetro se siente como un privilegio. Es el reflejo de una filosofía automovilística que prioriza el bienestar por encima de todo.
Experiencia de conducción
Conducir este C5 es una lección magistral sobre lo que significa el confort. La sensación es la de flotar sobre el asfalto, con una suspensión que absorbe las imperfecciones de la carretera de una manera casi mágica, aislando a los ocupantes del mundo exterior. El motor HDi de 109 CV, aunque modesto en cifras, empuja con suavidad y determinación desde bajas vueltas, ideal para viajes largos por autopista donde el silencio y la ausencia de vibraciones crean una atmósfera de serenidad absoluta. No es un coche de emociones fuertes, sino de una profunda y constante satisfacción.
Diseño y estética
Su diseño exterior, actualizado en 2005, le otorgó una mirada más afilada y moderna con sus característicos faros en forma de bumerán, manteniendo una silueta elegante y fluida. Por dentro, el C5 es un santuario de espacio y comodidad. Los asientos son auténticos butacones que acogen el cuerpo, y el salpicadero, con su peculiar volante de buje fijo, es una declaración de intenciones: aquí la ergonomía y la originalidad van de la mano. Los materiales, de buena factura para su época, contribuyen a una sensación de calidad y durabilidad.
Tecnología y características
Más allá de su equipamiento de confort como el climatizador o el control de crucero, la verdadera joya tecnológica del C5 era su suspensión hidroneumática, un sistema que definía la identidad de Citroën y que le permitía mantener una altura constante y un confort de marcha inigualable. El motor 1.6 HDi con filtro de partículas (FAP) era también un propulsor moderno y eficiente, que demostraba el compromiso de la marca con el rendimiento y el respeto por el medio ambiente en su momento.
Competencia
En un segmento muy competido, el Citroën C5 se enfrentaba a gigantes como el Ford Mondeo, el Volkswagen Passat o sus compatriotas, el Peugeot 407 y el Renault Laguna. Mientras que rivales como el Mondeo ofrecían un comportamiento dinámico más afilado y una conducción más directa, el C5 jugaba en su propia liga: la del confort absoluto. Su propuesta no era ser mejor en todo, sino ser insuperable en su principal virtud, atrayendo a un público que buscaba una experiencia de conducción diferente y más relajada.
Conclusión
El Citroën C5 HDi 110 es mucho más que una simple berlina diésel; es una máquina del tiempo que nos recuerda una época en la que el confort era el máximo lujo. Es un coche para quienes entienden que el viaje es tan importante como el destino. Su carácter único y su capacidad para devorar kilómetros sin fatiga lo convierten en una opción con alma, un refugio rodante que, aún hoy, sigue transmitiendo una inmensa sensación de paz y bienestar a quien se pone a sus mandos.




