Especificaciones y análisis del Citroën C5
Potencia
109CV
Par
240Nm
Consumo
5.4l/100
Emisiones
142g/km
0-100 km/h
11.3s
Vel. Máx.
190km/h
Peso
1424kg
Precio
19,080€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
471 L
66 L
80 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C5 HDi 110 FAP LX · 109 CV (2004-2007)
Descripción general
El Citroën C5 de 2005 no es solo una berlina; es una declaración de principios. En un mundo que empezaba a obsesionarse con la deportividad, este coche francés eligió un camino diferente: el del confort absoluto. Representa una era en la que Citroën se atrevía a ser distinta, ofreciendo una experiencia de viaje que te aísla del mundo exterior y te envuelve en una burbuja de serenidad.
Experiencia de conducción
Conducir este C5 es como flotar sobre una alfombra mágica. La suspensión hidroneumática, seña de identidad de la marca, devora las irregularidades del asfalto con una suavidad que ningún rival de su época podía igualar. No busques sensaciones deportivas; aquí todo es calma y progresividad. El motor diésel de 109 caballos mueve el conjunto con soltura suficiente para el día a día y para largos viajes por autopista, donde realmente brilla. Es un coche que no te incita a correr, sino a disfrutar del trayecto.
Diseño y estética
Su diseño, actualizado en 2004, le otorgó una mirada más afilada y moderna, con esos faros en forma de bumerán que le daban personalidad. Es una berlina de líneas fluidas y elegantes, sin estridencias, que ha envejecido con dignidad. Por dentro, el espacio es el protagonista. Un habitáculo amplio y luminoso, con unos asientos que son auténticos sillones de salón, te da la bienvenida. El diseño del salpicadero es funcional, pensado para hacer la vida a bordo fácil y placentera.
Tecnología y características
La verdadera joya tecnológica de este C5 es su suspensión, capaz de variar la altura y la dureza para adaptarse a la carretera. Es un sistema complejo pero fascinante que define por completo la experiencia. Bajo el capó, el motor 1.6 HDi con filtro de partículas representaba una mecánica moderna y eficiente para su tiempo, logrando consumos muy ajustados. Aunque su equipamiento de serie era sencillo, incluía lo esencial para garantizar la seguridad y el confort que se esperaba de un coche de su categoría.
Competencia
En su momento, luchó en un segmento muy competido contra gigantes como el Volkswagen Passat, el Ford Mondeo o el Peugeot 407. Mientras el Passat ofrecía sobriedad y calidad alemana y el Mondeo un chasis más dinámico, el C5 jugaba una carta única e imbatible: la del confort supremo. Elegir un C5 era renunciar a la deportividad de otros para abrazar una filosofía de viaje única, una decisión más emocional que racional.
Conclusión
El Citroën C5 HDi 110 es mucho más que un coche usado; es una experiencia en sí misma. Es la elección perfecta para quien valora el confort por encima de todo y busca un compañero de viaje infatigable y extraordinariamente cómodo. Un coche con un alma diferente, que te recuerda que el lujo no siempre está en la potencia o en los gadgets, sino en la capacidad de llegar a tu destino relajado y sin una pizca de estrés.




